El término COVID-19 es un acrónimo que fue creado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para designar oficialmente a la enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2. A muchos les sorprende saber que no se trata de una abreviatura simple, sino de un constructo lingüístico específico. La palabra viene de "Corona Virus Disease", lo que en español se traduce como Enfermedad por Coronavirus. Este nombre fue seleccionado deliberadamente para evitar el uso de topónimos (nombres de lugares), grupos de personas o nombres propios, siguiendo las directrices de nomenclatura de la OMS para enfermedades nuevas. Esto ayudó a prevenir estigmas y discriminación asociados con el origen geográfico del brote inicial.
La numeración 19 no hace referencia a ningún dato epidemiológico, sino que indica simplemente el año en que el virus fue identificado por primera vez: 2019. Por lo tanto, la fórmula completa es CoViD (Corona Virus Disease) + 19. Es importante distinguir entre el nombre de la enfermedad (COVID-19) y el nombre del agente patógeno (SARS-CoV-2), ya que son entidades distintas aunque relacionadas. Esta distinción técnica es fundamental en la comunicación científica y médica para mantener la claridad en los informes sanitarios globales.
En resumen, COVID-19 es la denominación técnica y neutral elegida para nombrar a la pandemia de manera global, priorizando la precisión científica sobre el impacto mediático o geográfico.