Cómo sembrar geranios: guía práctica de siembra, esquejes y cuidado
Los geranios, agrupados popularmente bajo el género Pelargonium (aunque también se asocian al género Geranium), son una de las plantas ornamentales más queridas de jardines, balcones y terrazas. Hablamos de plantas muy nobles, resistentes y de bajo mantenimiento, capaces de sobrevivir en condiciones adversas y de regalar una floración abundante que se prolonga meses. Sus colores abarcan del rojo al púrpura, rosa, blanco e incluso naranja, y existen más de 400 especies dentro del género más usado en jardinería ornamental, con hojas aromáticas y flores bicolores incluidas.
La época más adecuada para sembrar o plantar geranios es la primavera, después de la última helada, cuando las temperaturas mínimas nocturnas superan los 12 °C. En regiones templadas esto suele caer a inicio o mediados de primavera. Si prefieres empezar desde semilla, puedes germinar en un semillero protegido a finales del invierno o principios de la primavera, y luego trasplantar al lugar definitivo cuando las plántulas tengan un desarrollo adecuado. En zonas muy cálidas la plantación se puede extender hasta el otoño, evitando siempre periodos de frío intenso o calor extremo.
Un dato que muchos principiantes pasan por alto: la mayoría de los tipos florecen unos 5-6 meses después de la siembra. Si quieres flores en mayo, las semillas deben sembrarse entre enero y principios de febrero. Cuanto más tarde siembres, más se retrasará la floración. Para balcones que quieras lucir en abril o mayo, la siembra puede hacerse a principios de diciembre y enero.
La temperatura óptima de cultivo se sitúa entre 15 y 20 °C, con un mejor crecimiento entre 16 y 20 °C. Por debajo de 12 °C o por encima de 28 °C, el crecimiento vegetativo se reduce notablemente y pueden producirse paradas en el desarrollo y la floración. En invierno conviene proteger las plantas con plástico, cristal, o introducirlas bajo techo si están en maceta.
La iluminación es uno de los factores más importantes. Los geranios necesitan al menos 6 horas de sol directo al día para una floración abundante y hojas vigorosas. Toleran la semisombra, pero su floración será más limitada y su porte menos robusto. El rango óptimo de luz está entre 30.000 y 45.000 lux; por encima de 60.000 lux conviene dar sombra, y con luz insuficiente la planta se alarga y sus hojas se desarrollan con deficiencias.
Para la siembra en semillero, prepara un sustrato ligero y bien drenado. Una mezcla recomendada es:
- Turba
- Humus de lombriz
- Fibra de coco
- Perlita
- Vermiculita
Esta combinación asegura aireación, retención de humedad y nutrientes. El recipiente debe tener agujeros de drenaje. Las semillas se distribuyen uniformemente y se cubren con una capa fina de sustrato, de medio centímetro a un centímetro como máximo, sin enterrarlas profundamente porque necesitan algo de luz para germinar.
El riego del semillero debe ser suave, con pulverizador de chorro fino y difuso, para no desplazar las semillas. Mantén la humedad del sustrato con pulverizaciones diarias o cada dos días. Conviene cubrir el semillero con plástico transparente o papel de aluminio perforado para conservar la humedad, ventilando a diario para prevenir hongos. La temperatura de germinación ideal es de 20 a 25 °C y el tiempo de germinación ronda los 14 días, pudiendo extenderse de 2 a 4 semanas según variedad y temperatura.
Si siembras en recipientes individuales, haz huecos de medio centímetro para cada semilla, cubre con medio centímetro de tierra y riega con pulverizador. Si sembraste varias variedades, etiqueta los contenedores. Las plántulas de Pelargonium son compactas y toleran bien la escasez de luz invernal.
Cuando las plántulas alcanzan unos 10 cm de altura y desarrollan al menos dos pares de hojas verdaderas, es el momento de trasplantarlas a macetas más grandes o a su ubicación definitiva. El geranio tolera bien el trasplante y se adapta rápido; lo importante es no dañar el sistema radicular al socavarlo. Tras el acolchado, mantén la temperatura entre 20 y 23 °C y, tras 2-3 semanas de enraizamiento, templea en una habitación más fresca, en un alféizar luminoso (lado sur), y comienza a fertilizar al mes del trasplante.
“Los esquejes enraízan en 3 a 5 semanas y dan clones exactos de la planta madre que florecen antes que los sembrados desde semilla.”
Dato clave