Cómo se fabrica y produce el gas: métodos y procesos
Cuando hablamos de 'fabricar gas', nos referimos generalmente a la producción de gas natural, que en realidad no se 'fabrica' en el sentido industrial del término, sino que se extrae y procesa de formaciones geológicas subterráneas. El gas natural es una mezcla compuesta principalmente por metano (CH₄), con trazas de etano, propano, butano y otros hidrocarburos ligeros, además de gases no deseados como CO₂, H₂S y nitrógeno.
El proceso de extracción comienza con la perforación de pozos que pueden alcanzar profundidades de entre 1.000 y más de 4.000 metros bajo la superficie terrestre. Se identifican las formaciones rocosas por técnicas de sísmica de reflexión, donde se generan ondas sonoras que rebotan en las capas geológicas. Una vez perforado el pozo, el gas fluye hacia arriba por la diferencia de presión, aunque en yacimientos de baja presión se utiliza levantamiento artificial con bombas de cavidad progresiva o sistemas de levantamiento por inyección de gas.
Tras la extracción, el gas pasa por estaciones de separación y deshidratación, donde se eliminan los hidrocarburos líquidos (NGL: líquidos del gas natural) y el agua. El proceso de sweetening elimina el sulfuro de hidrógeno (H₂S) mediante el método Claus o amoniaco, haciendo el gas apto para transporte por gasoducto o licuefacción.
Además del gas natural convencionales, existen fuentes no convencionales que requieren técnicas especiales:
- Gas de pizarra (shale gas): se extrae mediante fractura hidráulica (fracking), inyectando agua a alta presión con arena y aditivos químicos para fisurar la roca madre.
- Gas de arenisca compacta: requiere mayor volumen de agua para mantener el flujo por permeabilidad baja.
- Gas de carbón (CBM): metano adsorbido en vetas de carbón, liberado al reducir la presión del yacimiento.
En cuanto a la producción de otros tipos de gas, el hidrógeno (H₂) se obtiene principalmente por vapor reformado de metano (SMR), donde el metano reacciona con vapor de agua a 700-1000 °C catalizado por níquel, produciendo CO y H₂ (gas de síntesis). También existe la gasificación de biomasa o carbón en lecho fluidizado a temperaturas superiores a 1.000 °C.
El gas de síntesis (syngas), mezcla de CO y H₂, se produce en gasificadores donde el material combustible reacciona con vapor y oxígeno o aire a alta temperatura. Este syngas puede usarse para producir amoniaco, metanol, o combustibles líquidos mediante el proceso Fischer-Tropsch.
La licuefacción (GNL) es otro paso clave: el gas natural se enfría a -162 °C en plantas como las de Sagunto (España) o Qatar, reduciendo su volumen en un factor de 600, lo que permite su transporte marítimo en buques criogénicos.
En resumen, el gas no se 'fabrica' en una planta convencional, sino que se extrae, limpia, transporta y transforma mediante una cadena de procesos que involucra geología, ingeniería química y logística criogénica.
La licuefacción del gas natural a -162 °C reduce su volumen en un factor de 600, permitiendo el transporte marítimo en buques criogénicos.
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