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como se fabrica el hipoclorito de sodio, Celdas electrolíticas industriales de titanio para producción de hipoclorito de sodio
ciencia ·#13039 ·Lectura 8 min. · Redactor: Gonzalo E.Garcia

¿Como se fabrica el hipoclorito de sodio?

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La electrólisis in situ ahorra entre un 30% y un 60% frente al hipoclorito comercial entregado, en instalaciones de más de 200 kg/mes

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Fabricación del hipoclorito de sodio: del agua salada al desinfectante

El hipoclorito de sodio, NaClO, es ese líquido que todos conocemos por nombres cotidianos: lejía, cloro, lavandina, blanqueador. Químicamente es un oxidante potente, con el cloro en estado de oxidación +1, el sodio en +1 y el oxígeno en -2. Esa combinación lo convierte en un biocida efectivo y, a la vez, en un blanqueador capaz de destruir una gran variedad de colorantes.

La producción más barata y extendida parte de tres ingredientes que casi cualquier planta tiene al alcance: sal común, agua y electricidad. El proceso se engloba dentro de la industria cloro-álcali, y se lleva a cabo mediante la electrólisis de una solución concentrada de cloruro de sodio, la llamada salmuera. No hace falta almacenar ni transportar cloro gaseoso, y eso ya de entrada reduce riesgos, costes logísticos y cargas regulatorias.

Dentro de una celda electrolítica, con su cátodo negativo, su ánodo positivo y, en diseños más modernos, una membrana catiónica, circula una corriente continua a través de la salmuera. En el ánodo los iones cloruro se oxidan: 2Cl⁻ → Cl₂ + 2e⁻. En el cátodo, el agua se reduce liberando hidrógeno y iones hidróxido: 2H₂O + 2e⁻ → H₂ + 2OH⁻. El cloro que se forma en el ánodo reacciona con los hidróxidos del cátodo, y la reacción global queda como NaCl + H₂O → NaOCl + H₂. La etapa clave, cuando no hay diafragma, es la mezcla Cl₂ + 2OH⁻ → ClO⁻ + Cl⁻ + H₂O.

Existe una segunda ruta, el método de absorción química o cloración cáustica, que hace burbujear gas cloro en una disolución fría y diluida de hidróxido de sodio: Cl₂ + 2NaOH → NaClO + NaCl + H₂O. Da un producto bastante puro, con concentraciones del 10-15% en peso, pero obliga a manipular cloro gaseoso, uno de los productos industriales más peligrosos que existen. Eso ha empujado a la industria hacia la electrólisis in situ como vía dominante.

El primer paso operativo es la preparación y purificación de la salmuera. Se disuelve sal de grado industrial en agua hasta lograr una disolución saturada de entre 26 y 30% de NaCl en peso. Después hay que eliminar calcio, magnesio y otros cationes multivalentes, porque si no, precipitan sobre los electrodos y la eficiencia se desploma. Un sistema típico de purificación incluye:

  • Reactores de ablandamiento
  • Etapas de filtrado
  • Pulido por intercambio iónico en sistemas de membrana
El objetivo: bajar los iones de dureza por debajo de 1 ppm y el calcio por debajo de 0,5 ppm.

Una vez la salmuera está limpia, entra en la pila electrolítica. Ahí es donde la magia ocurre. Los ánodos modernos son de estabilidad dimensional (DSA), titanio recubierto con óxidos metálicos mixtos, normalmente RuO₂-IrO₂, por su alta actividad catalítica y su estabilidad. Los cátodos pueden ser de titanio, acero inoxidable o aleaciones de níquel.

El gas hidrógeno que sale como subproducto inevitable necesita ventilación segura, diluyéndose con aire mediante sistemas de detección de gases para evitar atmósferas explosivas. En sistemas continuos, la concentración del producto que sale de la pila depende del diseño: sin membrana se queda entre 0,3 y 0,8% de NaClO; con membranas de intercambio iónico selectivo, que dejan pasar los iones sodio pero impiden que el hipoclorito migre al ánodo y se destruya, se alcanzan productos del 10-15%, comparables al hipoclorito comercial.

“Cada aumento de 10 °C multiplica por 3,5 la velocidad de descomposición del hipoclorito sódico”

Dato clave
como se fabrica el hipoclorito de sodio, Titulación iodométrica para control de calidad del hipoclorito en laboratorio
Imagen

Titulación iodométrica para control de calidad del hipoclorito en laboratorio

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Electrólisis, cloración cáustica y control del proceso en detalle

Los parámetros operativos son los que gobiernan el rendimiento real de la planta. No es solo encender la electricidad y esperar. Hay una serie de variables que hay que vigilar constantemente, y un pequeño ajuste en cualquiera de ellas cambia la calidad del producto, el consumo energético o la vida de los electrodos.

ParámetroRango típicoEfecto si se desborda
Densidad de corriente187,5 – 750 A/m² (2-6 kA/m² en diseño)Exceso: menor eficiencia, formación de cloratos
Concentración NaCl80 – 120 g/LBaja: menos producción; alta: más consumo energético
Temperatura15 – 35 °CCalor acelera la descomposición del hipoclorito
pH del proceso8 – 9,5Favorece NaOCl frente a ácido hipocloroso
Separación electrodos1 – 3 mmAfecta voltaje y consumo eléctrico
Voltaje por celda3 – 5 VEquilibrio entre producción y vida del electrodo


Tras la electrólisis, el producto se recoge en tanques de almacenamiento. La estabilidad del hipoclorito es un tema serio, porque se descompone por dos vías: 2NaOCl → 2NaCl + O₂ y la desproporción 3NaOCl → NaClO₃ + 2NaCl. Los factores que aceleran esa degradación son:
  • pH bajo (máxima estabilidad por encima de 11)
  • Concentración alta (las disoluciones diluidas son más estables)
  • Temperatura: cada aumento de 10 °C multiplica por 3,5 la velocidad de descomposición
  • Exposición a luz, sobre todo UV
  • Impurezas metálicas como cobre o níquel, que catalizan la degradación


En la práctica, productos de baja concentración (0,5-0,8%) deben usarse en 7-14 días. Los de 10-15% aguantan entre 30 y 60 días con pérdidas inferiores al 10%, siempre que se mantengan frescos y alejados de la luz solar. La obtención de altas concentraciones por electrólisis es uno de los mayores retos tecnológicos, porque las celdas sin membrana están limitadas a décimas de porcentaje por la retro-reacción del producto y la degradación térmica interna.

En instalaciones marinas y de gran escala, como las de C'treat, se pasa agua de mar filtrada por celdas electrolíticas de construcción tipo placa o tubular, generando hipoclorito a concentraciones no peligrosas (inferiores al 1%) para combatir la bioincrustación. Un PLC controla, monitoriza y salvaguarda todo el proceso, con capacidades estándar de hasta 4 kg/h de equivalente de cloro, y diseño conforme a Zona 2 IEC, Clase 1 División 2 NEC.

El control de problemas operativos es parte esencial: la incrustación por calcio y magnesio se previene con purificación de salmuera y limpiezas periódicas en ácido mediante ciclos CIP automáticos cada 200-500 horas. El control térmico, con intercambiadores de calor, mantiene el electrolito por debajo de 35-40 °C. La gestión del hidrógeno exige ventilación continua y detección de gas. El análisis del producto se realiza por titulación iodométrica del cloro disponible (1 mL de tiosulfato 0,1 M = 0,003546 g de cloro disponible), por espectrofotometría UV a 292 nm, y la vida útil se predice con ensayos acelerados basados en la ecuación de Arrhenius.

A escala doméstica, se puede obtener hipoclorito mezclando cloro con hidróxido sódico en medio acuoso, o con electrólisis casera de agua con sal usando una pila y una cuba electrolítica. También existe en formato sólido como pentahidrato cristalino NaOCl·5H₂O, estable y no explosivo, a diferencia del compuesto anhidro, que se descompone explosivamente al calentarse o por fricción.

En el terreno de las piscinas, los aparatos de electrólisis salina transforman directamente la sal disuelta (unos 4 g de sal por litro) en hipoclorito de sodio mediante descargas eléctricas, logrando desinfección continua sin comprar producto. Y a nivel histórico, el blanqueo con cloro tiene sus raíces en Scheele y Berthollet (1785), el agua de Javel de Alban y Vallet, y la patente de hipoclorito de calcio de Tennant en 1799. Como desinfectante, fueron pioneros Pierre-François Percy en 1793 y Antoine Germain Labarraque en 1825, a quien se atribuye sustituir el potasio por sodio.

En cuanto a costes, para instalaciones que consumen más de 200 kg/mes de cloro disponible, la generación in situ por electrólisis resulta un 30-60% más económica que el producto entregado, con un consumo de unos 3 kg de NaCl y 4-6 kWh por kg de NaOCl producido. La seguridad de no almacenar cloro gaseoso, la frescura del producto y ese ahorro explican por qué la electrólisis es hoy el método dominante en tratamiento de aguas.

Conclusión:

¿como se fabrica el hipoclorito de sodio?

Al final, fabricar hipoclorito de sodio es un ejercicio de química aplicada donde la sal, el agua y la electricidad se transforman en el desinfectante que desinfecta aguas, piscina tras piscina, hospital tras hospital. La electrólisis ha ganado la carrera porque elimina el transporte de cloro gaseoso, reduce costes y entrega producto fresco al punto de uso. Si tu aplicación es pequeña, la electrólisis salina de piscina resuelve el problema sin comprar un solo bidón. Y si es una planta industrial, la clave está en vigilar pH, temperatura, pureza de la salmuera y vida de los electrodos, porque ahí se decide si el producto llega concentrado, estable y barato.

Fuentes: 1º Todosloshechos.es, 2º Qingyau.com, 3º Benchchem.com, 4º Ctreat.com, 5º Wikipedia.org
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Redacción: Gonzalo E.Garcia · Actualizado en: 24/10/2026

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