Cómo hacer punto panal en tela: guía completa de la técnica del nido de abeja
El punto panal, también conocido como punto nido de abeja o punto smock, es una técnica decorativa de costura y bordado que consiste en crear pliegues y fruncidos sobre la tela formando un entramado tipo rejilla con un relieve geométrico muy característico. Se realiza mediante puntadas largas y fruncidas que se cosen a intervalos regulares, lo que produce ese efecto acolchado de celdas que imita la estructura de un panal de abeja. Es una de las técnicas más buscadas tanto en costura como en tejido, porque permite dar textura, volumen y un acabado elegante a cualquier labor.
Su origen se sitúa alrededor del siglo XVIII y procede de una antigua prenda exterior que llevaban los trabajadores rurales, especialmente los pastores, en algunas regiones de Inglaterra y Gales. Esa prenda se denominaba smock-frock o blusón: una pieza amplia confeccionada en lino o lana gruesa que se colocaba encima del resto de la ropa y que permitía el movimiento libre. La particularidad de estas prendas era el bordado que lucían en la parte delantera, la espalda y las mangas, ya que servía para ajustar la prenda a la silueta sin perder comodidad.
Este tipo de bordado fue creado por las mujeres inglesas de la época y se caracteriza porque se ejecuta directamente sobre los frunces y no sobre el tejido plano, lo que se traduce en resultados muy decorativos. La técnica, que nació de una prenda de trabajo del campo, se extendió rápidamente por toda Europa. En 1880 una ilustradora de libros infantiles tuvo la idea de recuperar esta técnica para denominar así al bordado que se hacía en algunos vestidos para niñas, de modo que una prenda de trabajadores rurales dio origen a un bordado muy utilizado durante décadas.
En la actualidad el punto smock o nido de abeja se emplea para ceñir ciertas partes de una prenda al cuerpo sin perder elasticidad ni movimiento. Se encuentra en prendas para niños y adultos, como vestidos, camisas, tops, monos, faldas y trajes de baño. Aporta delicadeza y elegancia, y es una labor muy presente en alta costura, además de ser un recurso habitual en prendas de algodón veraniegas, especialmente en vestidos de niñas.
Existen numerosos métodos para realizar esta técnica sobre tela, principalmente a mano y a máquina. A mano se utiliza una aguja e hilo, habiendo marcado previamente los puntos donde se coserán las puntadas; este método ofrece un resultado de mayor precisión que otros, aunque exige mucha paciencia y exactitud en cada puntada. A máquina, ciertas máquinas de coser disponen de un pie específico para smocking que facilita el proceso, si bien este método puede ofrecer menos control sobre el resultado final.
Las telas más adecuadas para realizar el punto panal en tela son aquellas que tienen cierta fluidez y drapeado. Se recomiendan especialmente:
- Algodón: el más común y versátil, ideal para prendas veraniegas.
- Lino: aporta textura natural y resistencia al frunce.
- Seda: para ocasiones especiales, da un acabado lujoso y elegante.
La elección de la tela condiciona directamente la caída y la regularidad de los pliegues, así que conviene probar con retales antes de lanzarse a la pieza final.
Entre los materiales necesarios destaca el hilo. El hilo de algodón es el más común y el más usado para esta técnica, y conviene que sea de buena calidad; se encuentra en diferentes colores y en madejas de distintos tamaños. El hilo de seda o rayón da un acabado más lujoso y se recomienda fino o medio, nunca grueso, porque el resultado se vería peor; se emplea sobre todo en prendas para ocasiones especiales. El hilo elástico es muy usado cuando se quiere crear un punto smock más elástico, también en grosor fino o medio.
Las herramientas básicas incluyen una aguja con punta fina y ojo grande para facilitar el paso del hilo, cuyo tamaño dependerá del grosor del hilo y de la tela. Se necesita también una cinta métrica para medir la distancia exacta entre los puntos, y jabón o lápiz marcador para señalar los puntos de costura sobre la tela. La plancha resulta muy útil para fijar los pliegues del smocking una vez terminada la labor.
Un recurso muy práctico es el papel para punto smock, un papel con marcas preimpresas que facilita la marcación de los puntos de costura. Este material ayuda a visualizar qué resultado se busca y cómo hacerlo correctamente, ya que permite repartir los puntos de forma regular antes de empezar a fruncir la tela. Con la marcación bien hecha, el panal queda uniforme y las celdas mantienen el mismo tamaño en toda la pieza.
Conviene conocer la diferencia entre smock y nido de abeja. La principal es que el smock se crea con puntadas fruncidas que forman pliegues en la tela, mientras que el nido de abeja se crea con puntadas de bordado que generan un patrón en relieve. El smock suele ser más elástico, ya que los pliegues permiten que la tela se estire; el nido de abeja es menos elástico y se asocia más a la alta costura. En ambos casos la elasticidad que proporcionan hace que la prenda se adapte mejor al cuerpo y cree una figura más favorecedora.
“Las telas ideales para el punto panal son algodón, lino y seda; el hilo debe ser fino o medio, nunca grueso.”
Dato clave