Cómo hacer el punto waffle en crochet: la guía definitiva para tejer textura acolchada
El punto waffle, también llamado punto gofre, es uno de los tejidos más agradecidos del ganchillo para quien busca textura sin complicarse la vida. Su nombre viene de esa semejanza con los gofres de desayuno, esas galletas con hendiduras cuadradas que todos conocemos. El resultado es una superficie mullida, con un efecto visual tipo rejilla en relieve que engancha la vista y las manos.
Lo que hace tan especial a este punto es su combinación: puntos altos normales alternados con puntos altos en relieve por delante (los famosos fpdc en inglés, front post double crochet). Esa alternancia es la clave, la chispa que transforma una fila plana en una cuadrícula acolchada y tridimensional.
Antes de lanzarte, conviene tener dominados dos fundamentos: cómo hacer un punto alto (la vareta clásica) y cómo hacer un punto alto en relieve por delante. Si ya manejas esos dos, el punto waffle se te abre como una puerta sencilla, porque todo lo demás es repetición de una secuencia corta.
La base del patrón exige una cadeneta inicial que sea múltiplo de 3: 9, 12, 15, 18, 21 cadenas, más 2 puntos extra. La fórmula habitual es cadena 3 + 2. Se prefiere la cadena 2 al principio de las filas porque deja los bordes limpios y evita deformar el canto, aunque con cadena 3 también funciona sin problemas.
Fila 1, la base del dibujo: localizas la cuarta cadena desde el ganchillo (o la quinta según variante) y haces un punto alto. Continúas con un punto alto en cada cadena hasta el final. Esa fila plana asienta la superficie sobre la que se construirá todo el relieve.
Fila 2, la que introduce el relieve: giras la labor, subes con 2 cadenas y trabajas la secuencia: 1 punto alto en relieve por delante + 2 puntos altos normales. Repites a lo largo de toda la fila. En la parte final, el penúltimo punto se hace en relieve y el último, normal, terminando sobre la cadena de giro.
Fila 3, la que invierte la secuencia: giras, subes con 2 cadenas, tejes 2 puntos altos normales y luego repites 2 puntos altos en relieve + 1 punto alto normal hasta el final. El último punto siempre es normal, trabajando sobre la cadena de giro anterior.
A partir de la fila 3, el patrón completo se reduce a repetir alternando la fila 2 y la fila 3 hasta la longitud que quieras. Con cada repetición el dibujo waffle se forma ante tus ojos: en una fila sobresalen unos puntos, en la siguiente los contrarios, y esa alternancia crea la cuadrícula acolchada tan característica.
Un detalle que muchos pasan por alto: la cadena 2 de subida cuenta como un punto dentro del conteo. Si no la incluyes, descuadras la secuencia de múltiplos de 3 y el dibujo se descoloca. Contar puntos al final de cada fila es una costumbre que salva muchas horas de desfacer.
Los errores más frecuentes al aprenderlo: confundir puntos normales con los de relieve, perder la secuencia de 3, hacer cadenas de subida demasiado altas, apretar en exceso los puntos en relieve. Si el dibujo no se ve claro, casi siempre es tensión irregular o un fallo en la repetición, no la dificultad del punto en sí.
“La cadeneta inicial debe ser múltiplo de 3 + 2 cadenas extra. Con un gancho de 6 mm y hilo cuatro pesos, 11 puntos por 3 filas dan una muestra de 3" x 3". La cadena 2 de subida cuenta como punto en el conteo.”
Dato clave