Cómo hacer punto liso con dos agujas: la base del tejido a mano
El punto liso, también llamado punto jersey, punto de media o "uno y uno", es la técnica fundamental del tejido a dos agujas. Permite crear una cara lisa con pequeñas "v" superpuestas, idéntica a la que ves en la mayoría de los jerséis comprados en tienda. Es una labor relajante, muy agradecida, y con ella puedes hacer bufandas, gorros, mantas, chalecos y jerséis.
Solo necesitas dominar dos movimientos básicos: el punto del derecho y el punto del revés. Con esos dos puntos ya tienes todo lo necesario para tejer la práctica totalidad de las prendas y para avanzar después hacia texturas más complejas como el arroz, los ochos o el calado.
Antes de empezar, conviene elegir bien los materiales. La lana debe ser de grosor medio y de color claro y liso, porque los puntos se marcan y se ven mejor, evitando frustraciones típicas del principiante. Se desaconseja comenzar con lanas muy finas o muy oscuras. Las agujas deben ser dos agujas rectas del número que indica la etiqueta de la lana, y para aprender va muy bien un número del 4 al 6.
Los hilos acrílicos son una buena opción inicial por su resistencia y facilidad de manejo. Las agujas de madera resultan cómodas por ser ligeras y sujetar bien el hilo, frente a las metálicas, que facilitan el deslizamiento pero son más resbaladizas para manos inexpertas.
Completan el equipo unas tijeras para cortar la hebra al terminar, una aguja lanera de ojo grande para rematar y esconder hilos sobrantes, y de forma opcional marcadores de puntos y un cuentavueltas para llevar el control de filas.
El primer paso es montar los puntos, es decir, colocar la primera fila en una de las agujas. La forma más sencilla para principiantes: haces un nudo corredizo, lo introduces en la aguja, y a partir de ahí vas formando lazadas con la lana y pasándolas una a una hasta alcanzar el número deseado. Los puntos deben quedar ni muy apretados ni muy flojos. Para practicar se recomienda montar entre 10 y 20 puntos, unos 20 como muestra estándar.
Una vez montados, todos los puntos quedan en la aguja izquierda y se comienza a tejer el punto derecho, que es el punto rey y el corazón del tejido a dos agujas:
- Se introduce la aguja derecha en el primer punto, de delante hacia atrás.
- Se pasa la lana por detrás alrededor de la aguja derecha.
- Se saca esa lazada por dentro del punto.
- Se desliza el punto viejo fuera de la aguja izquierda.
El punto del revés es el complementario del derecho y su técnica es muy parecida, con la diferencia fundamental de que la lana se coloca por delante de la labor. Se mete la aguja derecha en el punto de atrás hacia delante, se rodea la lana, se saca la lazada hacia atrás y se desliza el punto viejo fuera de la aguja.
La combinación de ambos puntos, tejiendo una fila del derecho y la siguiente del revés, es precisamente lo que produce el punto liso o punto jersey. El resultado es una tela con dos caras distintas: por un lado las "v" del punto derecho, la cara lisa propiamente dicha, y por el otro un acabado granulado propio del punto revés.
“Monta entre 10 y 20 puntos para practicar. Agujas de madera del número 4 al 6 con lana acrílica de color claro: la combinación ideal para empezar.”
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