Cómo Hacer Punto Bobo a Crochet: Tutorial Paso a Paso
El punto bobo es uno de los tejidos más reconocibles del mundo artesanal, y durante décadas se ha considerado territorio exclusivo de las dos agujas. Sin embargo, con una aguja de ganchillo y un ovillo de lana se obtiene un resultado muy similar, con esa textura acanalada que define al punto bobo clásico. Quien dijo que este punto solo se tejía a dos agujas está lejos de la realidad.
Para tejerlo necesitas conocer únicamente dos puntos básicos: la cadeneta y el punto raso (también llamado punto bajo o punto deslizado, según la nomenclatura que uses). Con esos dos conocimientos tienes todo lo necesario para completar el dibujo completo.
Materiales recomendados para empezar:
- Aguja de crochet de 15 mm (el relieve luce especialmente bien con hilos gruesos)
- Ovillo de lana gorda, aunque puedes adaptar a otros grosores según el proyecto
- Una base de cadenetas del ancho que necesites para tu pieza
No hay una cifra obligatoria de puntos de base. La base se adapta al proyecto, ya sea una manta amplia, una bufanda estrecha, un cuello o un cuadrado para un cojín. Monta el número de cadenetas que quieras.
La secuencia se divide en tres vueltas que se repiten en bucle:
| Vuelta | Qué se teje | Dónde entra el ganchillo |
|---|---|---|
| 1 | Punto raso en toda la cadeneta de base | En el punto completo, sin distinción de hebra |
| 2 | Punto raso completo + cadeneta de subida | Solo por la hebra delantera del punto base |
| 3 | Punto raso completo + cadeneta de cierre | Solo por la hebra trasera del punto base |
La Vuelta 1 es puramente constructiva: se teje por completo a punto raso, trabajando todos los puntos de la cadeneta. Al terminar se hace una cadeneta de subida y se da la vuelta al tejido, fijándose en la parte superior para localizar correctamente los puntos de base de la siguiente pasada.
La Vuelta 2 es la primera vuelta característica. Se teje a punto raso igual que la anterior, pero la clave está en el anclaje: se introduce la aguja en el punto de base solo por la hebra delantera. Esa inserción parcial deja la hebra trasera visible y genera una cresta horizontal al girar el tejido. Al finalizar se realiza de nuevo una cadeneta de subida.
La Vuelta 3 invierte el criterio: la aguja entra únicamente por la hebra trasera del punto base. Terminada la vuelta se cierra con una cadeneta. Esa alternancia delantera-trasera, delantera-trasera, es lo que crea las crestas horizontales que definen visualmente el punto bobo.
Para continuar, se repiten las vueltas 2 y 3 tantas veces como necesites hasta que la pieza alcance el tamaño deseado. Es una secuencia muy repetitiva y fácil de memorizar, lo que permite tejerla casi sin mirar el patrón una vez asimilada. El resultado queda especialmente bonito utilizando lana gorda, donde cada cresta se aprecia con claridad.
Con unos pocos ovillos y una aguja de crochet se pueden tejer jerséis, bufandas, cuellos y otros accesorios con el mismo efecto de textura acanalada que se consigue a dos agujas. Es un punto apto para todos los niveles, desde principiantes hasta tejedoras con experiencia, y su resultado es muy similar al obtenido con las técnicas clásicas de punto.
“El punto bobble se forma con 4 medias varetas sin cerrar en un mismo punto, cerradas todas juntas al final”
Dato clave