Cómo hacer punto jersey para principiantes
El punto jersey, también conocido como punto de calcetín o stockinette en inglés (abreviado en patrones como "St st"), es el tercer punto que se aprende después del punto derecho y el punto revés. Se trata de la base de la gran mayoría de tejidos, tanto a mano como con máquina, así que dominarlo desde el principio marca un antes y un después en tu camino como tejedora.
Es tan fundamental que muchos patrones ni siquiera lo explican, dando por hecho que quien teje ya lo conoce. Cuando la mayoría de la gente piensa en tejer, piensa precisamente en este punto, con sus pequeñas formas de V alineadas en el lado derecho y su textura abultada del revés.
Para empezar necesitas materiales muy sencillos. Lana de calidad y un par de agujas de dos puntas. Se recomienda una fibra gruesa porque facilita ver cada punto, corregir la tensión y no perderse entre las puntadas. Las agujas ideales para principiantes son de entre 5 y 6 mm, compatibles con lana gruesa y perfectas para muestras iniciales.
Las herramientas básicas que conviene tener a mano son: tijeras afiladas, marcadores de puntos, cinta métrica y una aguja lanera. Hoy existen kits completos que incluyen patrón, material e incluso un vídeo de apoyo, algo muy útil si te inicias sin ayuda presencial.
Antes de lanzarte a una prenda completa, haz una muestra de 20 puntos, teje varias filas y mide con la cinta. Si la muestra queda apretada, cambia a agujas más grandes; si queda suelta, baja el tamaño. Este pequeño test te ahorrará muchos dolores de cabeza en piezas terminadas.
El patrón en sí es de una simplicidad casi liberadora. Monta el número de puntos que necesites, sin importar si es par o impar, porque el punto funciona con cualquier cantidad y con todo tipo de agujas: de una punta, de dos puntas, circulares fijas, circulares intercambiables. También admite cualquier tipo de hilo.
La primera vuelta se teje completa en punto derecho. La segunda vuelta se teje completa en punto revés. Y así, repitiendo vueltas 1 y 2, hasta alcanzar la largura que quieras. Eso es todo el ciclo. Una fila, la siguiente, girar, repetir.
Para el punto derecho: insertas la aguja de delante hacia atrás, envuelves el hilo, tiras y deslizas el punto a la otra aguja. Para el punto revés: la aguja entra por detrás hacia delante, el hilo se envuelve en sentido contrario, tiras y deslizas. Repetir estas acciones de forma rítmica hasta terminar la fila es la esencia del punto.
Puedes trabajar en estilo inglés (llevando el hilo en la mano derecha) o en estilo continental (hilo en la izquierda, recogiendo con la aguja). Ambos son igualmente válidos, así que prueba los dos y quédate con el que te resulte más cómodo. No hay una forma correcta universal.
Para tejer de un lado a otro, recuerda girar la labor después de cada fila: tejes toda la vuelta siguiente, giras, en la siguiente hilera tejes todos los puntos del revés, vuelves a girar, y alternas derecho y revés hasta llegar a las vueltas que pida tu patrón o hasta lograr la longitud deseada.
Un buen punto de partida concreto es usar el método Long Tail Cast On (montado de cola larga), montar unos 10 puntos de práctica con agujas circulares tamaño 8 (5,00 mm) y practicar hasta que los puntos queden uniformes y no se deslicen al mover la tela. La primera fila marca el tono de todo el trabajo, así que tómate tu tiempo.
El cierre al alcanzar la medida indicada asegura un borde prolijo. Si la prenda necesita estirarse, usa un cierre elástico; si los bordes son rígidos, un cierre plano. El procedimiento básico: tejes dos puntos, levantas el primero sobre el segundo, tejes otro punto, levantas de nuevo, y sigues hasta terminar. Remata con cuidado y, si vas a ensamblar piezas, bloquea antes de coser hombros y costuras. La coherencia en montaje y cierre es clave para la postura final de la prenda.
“Agujas de 5-6 mm + lana gruesa = la combinación ideal para empezar el punto jersey sin frustrarte.”
Dato clave