Cómo hacer zapatillas de punto con dos agujas paso a paso
Las zapatillas de punto tejidas a dos agujas son uno de los proyectos más accesibles dentro del mundo del tejido. Permiten crear un calzado de lana cálido, cómodo y ajustado a la forma del pie utilizando únicamente dos técnicas básicas: el punto derecho y el punto revés. Son adecuadas tanto para principiantes como para tejedoras con experiencia, y se adaptan a todas las tallas, desde zapatitos para bebé hasta pantuflas para adulto, varón o dama.
La gran ventaja de la técnica a dos agujas es que el tejido resultante, combinando derecho y revés, se amolda muy bien a la anatomía del pie, ofreciendo un nivel de comodidad y ajuste que otras técnicas, como el tejido a una sola aguja, no siempre logran. Con solo dominar estos dos puntos, puedes completar un par en pocas horas.
Antes de comenzar, es imprescindible reunir los materiales. Se requieren entre 100 y 150 gramos de lana de grosor medio o semigorda, suave y cálida. Para agujas, habitualmente se usan del número 4, 5 o 6 milímetros, y del número 8 si la lana es muy gorda. También necesitas una aguja lanera o de coser lana para unir las piezas, tijeras, centímetro y, de forma opcional, plantillas del número de pie correspondiente, botones, broches o cordones decorativos.
Para un acabado más profesional conviene elegir lana 100% acrílica o una mezcla con algodón. Si son zapatitos de bebé, se recomienda lana hipoalergénica más fina, en cuyo caso se emplean agujas del número 3,5 o 4.
Los preparativos previos incluyen comprobar que hay lana suficiente, elegir las agujas adecuadas al tipo de lana, practicar antes el punto derecho y el punto revés, disponer de una superficie plana y cómoda para trabajar y leer las instrucciones completas antes de empezar. Es muy aconsejable tejer una muestra de 10×10 centímetros para ajustar el grosor de las agujas a la tensión personal de cada tejedora, ya que la tensión del punto determina que la zapatilla no se deforme y quede bien ajustada.
Paso 1: Tomar medidas. Mide el largo del pie, que será el ancho del tejido, pudiendo ser uno o dos centímetros menor porque el punto estira. A continuación se montan en la aguja los puntos necesarios para alcanzar ese largo.
Para tallas de bebé, se pueden usar como referencia:
| Talla | Puntos | Vueltas |
|---|---|---|
| 0-3 meses | 30 puntos | 40 vueltas |
| 3-6 meses | 34 puntos | 44 vueltas |
| 6-9 meses | 38 puntos | 48 vueltas |
Para tallas de adulto se montan unos 50 a 55 puntos y se aumentan las vueltas de forma proporcional. Un patrón de 29 puntos con agujas del número 8 y lana gorda sirve como guía para un número de calzado aproximado de 37 a 40.
El montaje sencillo se hace haciendo un nudo corredizo en la aguja e ir añadiendo puntos pasando la lana alrededor del dedo pulgar. Es el punto de partida de toda la labor, así que conviene hacerlo con calma y comprobar que el número coincide con el patrón.
Paso 2: Tejer el cuerpo en punto bobo (punto jersey). Una vuelta tejiendo todos los puntos al derecho y la vuelta siguiente todos al revés, repitiendo este par de vueltas hasta completar el largo indicado. En una variante decorativa, la primera vuelta se trabaja como 10 puntos del derecho, 1 del revés, 7 del derecho, 1 del revés y 10 del derecho, y la segunda vuelta se teje entera del derecho, repitiendo este par de vueltas diez veces para completar 20 vueltas, lo que forma la suela y los laterales de la zapatilla.
“La muestra de 10×10 cm es clave: la tensión del punto determina que la zapatilla quede bien ajustada y no se deforme”
Dato clave