Punto elástico a crochet: cómo tejerlo y dónde usarlo
El punto elástico a crochet es una técnica de tejido que crea un relieve acanalado con capacidad real para estirarse y recuperar su forma, muy parecido al canalé que se teje con dos agujas. Se emplea sobre todo en zonas de las prendas que necesitan ceñirse al cuerpo: los puños de las mangas, los bajos de los jerséis, el contorno de los gorros, las cinturillas de pantalones y faldas, los cuellos y los bordes de chaquetas y chalecos.
Ese efecto acanalado, formado por estrías o bandas paralelas en relieve, logra un diseño más ceñido y ajustado, aportando un acabado profesional y con textura a cualquier labor. Es uno de esos puntos que transforman por completo el aspecto de una prenda hecha a mano.
Para tejer este punto solo se necesitan conocimientos básicos: saber hacer cadenetas, punto enano (también llamado raso o deslizado), punto bajo y, sobre todo, tejer tomando la hebra trasera de los puntos. No hace falta dominar técnicas complicadas; con unos pocos puntos fundamentales y aprendiendo a trabajar en una parte concreta de la cadeneta se consigue el característico relieve elástico.
Es una buena forma de practicar los puntos básicos y descubrir cómo un pequeño cambio en la manera de introducir el ganchillo transforma por completo el aspecto del tejido. Si ya dominas el punto bajo, estás a un paso de aprenderlo.
Entre los materiales necesarios se cuentan:
- Hilo o lana del grosor deseado según el proyecto
- Un ganchillo adecuado para ese hilo
- Tijeras para cortar la hebra al rematar
- Aguja lanera para esconder los hilos sobrantes
Conviene usar una aguja uno o dos números mayor que la que correspondería al hilo elegido, ya que esto evita que el tejido quede rígido. Para practicar, un ovillo de algodón o una lana suave permite distinguir bien los puntos. Cuanto más grueso sea el hilo, más fácil resultará el punto, pues se trabaja casi todo con puntos enanos o deslizados.
El método más sencillo y extendido se basa en el punto bajo tejido por la hebra trasera. Se comienza tejiendo una cadeneta de base con el número de puntos necesario; para una muestra de práctica bastan unas 15 o 20 cadenetas, y en este punto no importa que el número sea par o impar, es indiferente. Sobre esa base se teje una primera fila de puntos bajos normales, tomando cada punto por completo, para crear una base uniforme.
El truco que hace aparecer el efecto elástico está en saber identificar la hebra trasera. Al mirar un punto de crochet desde arriba se observa una forma de V compuesta por dos hebras: la delantera, más cercana a quien teje, y la trasera, situada en el lado opuesto. En lugar de introducir el ganchillo por debajo de las dos hebras, se trabaja únicamente por la hebra trasera, y ese detalle es el que crea las líneas horizontales en relieve que caracterizan la técnica.
Para tejer cada punto se introduce el ganchillo solo por la hebra trasera del siguiente punto, se recoge el hilo y se completa el punto bajo igual que de forma habitual, repitiendo en todos los puntos de la fila y procurando mantener una tensión uniforme. Al terminar la primera fila el relieve puede apenas apreciarse, pero el efecto se vuelve mucho más evidente a medida que se añaden filas.
Después se hace una cadeneta de subida, se gira la labor y se vuelve a tejer puntos bajos tomando únicamente la hebra trasera de cada punto. Repitiendo este proceso fila tras fila, el tejido va formando bandas horizontales que recuerdan al aspecto del punto elástico de las prendas de punto.
La clave está en mantener la misma técnica en todas las vueltas para que el relieve quede uniforme y la elasticidad sea similar en toda la pieza. Alcanzado el largo deseado, se remata el hilo y se esconden las hebras con la aguja lanera; conviene estirar suavemente la muestra para comprobar que las bandas se abren ligeramente y que el tejido es más flexible que una superficie de puntos bajos convencional.
Una variante aún más simple es la que se teje íntegramente con punto enano o deslizado. En la primera vuelta se tejen las cadenetas necesarias de largo; en la segunda se hace una cadeneta de subida y un punto enano en cada cadeneta, pudiendo tejerlo de la forma habitual o, para un borde más bonito y firme, a través del bucle de hilo que aparece en el centro de las cadenetas por la parte trasera. En la tercera vuelta y siguientes se teje una cadeneta de subida y puntos enanos en cada punto tomando únicamente la hebra trasera, repitiendo hasta alcanzar el largo necesario.
“Usa un ganchillo 1-2 números mayor al recomendado para el hilo: evita que el canalé quede rígido y pierda su elasticidad.”
Dato clave