Cómo hacer pulseras de gomas: el arte creativo de tejer con loom bands
Las pulseras de gomas, conocidas internacionalmente como jumpers, loom bands o simplemente gomitas, son accesorios artesanales fabricados con caucho, ligas o gomas elásticas de pelo que destacan por su elasticidad natural y su capacidad de adaptarse a cualquier tamaño de muñeca, tobillo o incluso cuello para elaborar collares. Estos pequeños abalorios se han convertido en un fenómeno creativo mundial, popular entre niños, jóvenes, artesanos y diseñadores de joyería, y pueden funcionar como forma de expresión personal, regalo hecho con cariño para amigos y familiares, o simple pasatiempo relajante que no requiere experiencia previa.
El origen de esta afición está directamente ligado a los telares de juguete tipo Rainbow Loom, unos dispositivos divertidos, económicos y accesibles que se venden en tiendas de manualidades, bazares y jugueterías repartidas por todo el mundo. Tejer pulseras en uno de estos telares es una tarea sorprendentemente fácil, y con ellos se pueden crear regalos originales, accesorios propios o piezas decorativas que han convertido la actividad en un pasatiempo compartido entre adultos y niños, padres e hijos, abuelos y nietos.
Para empezar a fabricar pulseras se necesitan muy pocos materiales, lo que hace que sea una afición extremadamente accesible. El componente principal son las gomas elásticas o loom bands, disponibles en miles de colores sólidos, versiones translúcidas, con brillos, metálicas, e incluso en formatos especiales llamados duo o tri, que traen dos o tres colores entrelazados en una sola goma. Junto a ellas se requieren un telar, un ganchillo o aguja de crochet (de plástico o metal, normalmente incluido en la mayoría de kits comerciales) y los cierres, pequeñas piezas de plástico con forma de S o C que sirven para unir los dos extremos de la pulsera y cerrar el círculo. Unas tijeras resultan opcionales para cortar gomas enredadas o rematar hebras sueltas durante el proceso.
Los telares admiten varias opciones según el nivel y el proyecto: el telar de plástico grande, con filas de clavijas o pines que permiten diseños complejos y elaborados; los minilooms, pensados específicamente para anillos y pulseras pequeñas para dedos; el Rainbow Loom original y sus imitaciones, muy valorados por su versatilidad y compatibilidad con todos los patrones; y, sorprendentemente, los propios dedos, que funcionan como telar improvisado para los diseños más básicos y para iniciarse sin gastar un euro. También existe la posibilidad de emplear un tenedor como herramienta de tejido para pulseras sencillas, o incluso cuatro lápices de colores o rotuladores como soporte casero para crear patrones simples.
La primera clave para fabricar pulseras es contar con una máquina de tejer de gomas o un telar, ya que estos dispositivos mantienen las gomas firmemente en su lugar mientras se tejen, evitando que se escapen o se desplacen. El segundo punto clave es seleccionar cuidadosamente los colores y las formas de las gomas: existen modelos con forma de corazones, estrellas, animales e incluso letras del abecedario, y se pueden añadir cuentas, pompones u otros adornos para personalizar cada pieza y hacerla verdaderamente única.
Antes de comenzar conviene saber la medida exacta a la que se hará la pulsera, sobre todo si es un regalo, y separar las gomas por colores para asegurarse de que hay suficientes de cada uno y no faltarán a mitad del trabajo. Lo habitual es intentar que haya aproximadamente la misma cantidad de gomas de cada color elegido para mantener la simetría del patrón. La pulsera debe medirse contra la muñeca de la persona destinataria a medida que se avanza, pudiendo deshacer las últimas filas si queda larga o añadir más bandas si queda corta.
La técnica general consiste en colocar las bandas de goma en el telar y entrelazarlas siguiendo patrones específicos; a medida que se añaden más bandas se va creando la forma reconocible de la pulsera. Es fundamental asegurarse de que todas las gomas estén bien colocadas para evitar que se salgan o se deformen, y existen múltiples técnicas de entrelazado —enhebrar, trenzar, anudar, cruzar— que permiten crear diseños y estilos muy variados según la imaginación del artesano.
El método más sencillo para iniciarse es la pulsera de cola de pescado o espinilla de pez (fishtail) hecha solo con los dedos. Se colocan tres gomas del mismo color apiladas alrededor de dos dedos, sin retorcerlas; encima se añaden dos gomas de un segundo color, también sin torcer. Con el ganchillo o los propios dedos se coge la goma que está más abajo en cada dedo, se levanta y se pasa por encima hacia el otro lado. Después se añade una goma del primer color y se repite la operación, alternando colores. El resultado es un patrón trenzado de aspecto escamoso, muy reconocible.
Para cerrar la pulsera de dedos, cuando tenga la longitud deseada se cogen las dos últimas gomas y se pasan de un dedo a otro de modo que queden juntas, se engancha un cierre S o C en cada extremo y se retiran las gomas de los dedos con suavidad. Mantener una tensión uniforme es el consejo esencial para que la pulsera quede lisa, sin huecos ni partes deformadas.
Con el telar, la pulsera básica se monta armando el kit según las instrucciones y comprobando que las clavijas en forma de U miren hacia arriba. La primera banda se coloca en diagonal sobre una clavija, recomendablemente desde la primera del medio, y la segunda se coloca en diagonal desde la primera, usando como punto de partida la última clavija donde se colocó la banda anterior. Se repite la secuencia invirtiendo el sentido de la diagonal cada vez hasta formar un zigzag continuo hasta el fondo del telar.
“La pulsera fishtail con los dedos es el primer patrón que debes aprender: solo necesitas 3 gomas apiladas y un ganchillo.”
Dato clave