Cómo hacer un chaleco en punto bobo con dos agujas paso a paso
El punto bobo, también conocido como punto musgo o punto santa clara, es el más sencillo de todos los puntos a dos agujas, y recibe ese nombre precisamente por lo fácil que resulta tejerlo. Se trata de un punto con textura, que queda grueso y con relieve, completamente reversible, por lo que la prenda se ve igual de bonita por los dos lados. A diferencia de otros puntos, con el punto bobo el tejido no se enrolla en los bordes, lo que lo hace perfecto para bufandas, mantas y también para chalecos que quedan planos y con un acabado impecable.
Para tejer punto bobo con agujas rectas la regla es de una simplicidad casi descarada: se tejen todas las vueltas con punto derecho, o bien todas con punto revés. Con eso basta para conseguir la característica textura de ondas horizontales que lo hace tan reconocible. Si se teje en circular con agujas circulares, hay que alternar una vuelta del derecho y otra del revés para obtener el mismo efecto. La única técnica que hay que dominar es el punto derecho, así que este punto es ideal para principiantes que quieren un proyecto completo sin complicaciones.
Un chaleco tejido en punto bobo a dos agujas es una prenda cómoda, moderna y muy fácil de hacer. El diseño se basa en un rectángulo sencillo del que se abren dos huecos para las mangas, por lo que no hay que coser mangas, ni hacer sisas complicadas, ni rematar partes sueltas. Conocer solo dos puntos (derecho y revés) y dos técnicas básicas (montar puntos y cerrar puntos) es suficiente para terminar la prenda entera. Eso lo convierte en el primer proyecto grande que muchos tejedores se atreven a enfrentar.
Antes de coger las agujas hay que tener claro qué necesitas. Para un chaleco a dos agujas de talla estándar, los materiales van desde los 200 gramos de lana para tallas XS a M, pasando por 300 g para L-XL, 400 g para XXL, 500 g para 3XL-4XL y hasta 600 g para las tallas más grandes (5XL-6XL). El grosor recomendado es de 3,5 mm para la lana, con agujas de punto de 4 mm. En algunas versiones del patrón se indica lana de 3,5 mm con aguja de 4,0 mm, y para un chaleco en talle 44/46 se citan 300 g de algodón macramé grueso con agujas número 3½.
Conviene, antes de empezar, descargar el patrón, elegir la talla y marcar en el patrón todos los datos correspondientes a esa talla para evitar confusiones. La talla elegida es la que determina cuánta lana o algodón hay que comprar y el largo del cable necesario si se usan agujas intercambiables. En algunos modelos se necesitan agujas en dos tamaños, por ejemplo 3,5 y 4 mm, porque la mayor parte del chaleco se teje en recto y en una sola pieza, pero llega el momento de separar el frente de la espalda y se teje en círculo.
Es vital hacer la muestra antes de lanzarse a tejer la prenda entera. Se teje un cuadrado de 10 x 10 cm en el punto del patrón (punto liso o jersey, o punto bobo según el modelo). Guiándose por las indicaciones del fabricante en la etiqueta de la lana se sabe cuántos puntos y cuántas vueltas entran en ese cuadrado. Si a pesar de la recomendación entran más puntos, hay que subir un número de aguja; si entran menos, bajar un número o uno y medio. Si la muestra no coincide con la del patrón, el chaleco quedará de otro tamaño, y eso es algo que nadie quiere descubrir al final del proyecto.
El arranque del chaleco en punto bobo o jersey comienza montando 84 puntos (88, 88, 93, 93 según tallas), lo que equivale a 46 (48, 48, 51, 51) cm de ancho. Se teje recto, en una sola pieza, hasta tener 36 (38, 43, 50, 53) cm de largo. Para que los bordes queden limpios se trabaja un borde con los dos primeros y los dos últimos puntos: el primero siempre del revés y el segundo del derecho al inicio, y el penúltimo del derecho y el último del revés al final de cada vuelta. Este pequeño detalle hace una diferencia enorme en el acabado.
Para formar el hueco de la primera manga se coloca un marcapuntos a los 11 (12, 12, 13, 13) cm del comienzo y del final de la vuelta, o en el punto 18 (20, 20, 22, 22) contando desde el primero y desde el último. Entre marcapuntos quedan 24 cm o 48 puntos. Si se desea una sisa más pequeña, el marcapuntos final se puede colocar unos puntos más alejado del borde, ajustando así la apertura a la forma del propio cuerpo.
Una vez colocados los marcapuntos se sigue tejiendo con el patrón (punto bobo o jersey más bordes) hasta llegar al primer marcapuntos; a partir de ahí se cierran los puntos hasta el segundo marcapuntos, y desde ese segundo marcapuntos se continúa tejiendo según el patrón normal. Los marcapuntos se retiran. En la vuelta siguiente se teje hasta la zona donde se cerraron los puntos, se montan de nuevo exactamente el mismo número de puntos que se cerraron y se siguen tejiendo los últimos puntos de la vuelta anterior. Así queda el hueco limpio, sin costuras.
Después se continúa tejiendo según el patrón hasta tener 38 (43, 46, 48, 51) cm desde el hueco de la primera manga, y en la vuelta siguiente se hace el hueco de la segunda manga exactamente igual que la anterior. A partir de ese hueco se sigue tejiendo hasta acumular 36 (38, 43, 50, 53) cm desde el hueco de la segunda manga, se cierran todos los puntos y se rematan los hilos sobrantes. El chaleco terminado debe medir en total 110 (115, 132, 148, 157) cm de largo por 46 (48, 48, 51, 51) cm de ancho.
Es normal que el tejido quede algo enrollado en las orillas, sobre todo si se trabaja en punto jersey; para solucionarlo basta con bloquear el tejido, es decir, humedecerlo, estirarlo a las medidas deseadas y dejarlo secar plano. Con el punto bobo puro este problema apenas aparece, porque es un punto que no se enrolla, por lo que muchos chalecos de principiante se tejen íntegramente en este punto para evitar el bloqueado.
En la tabla siguiente se recogen las medidas clave por talla para tener siempre a mano durante el tejido:
| Talla | Puntos iniciales | Ancho (cm) | Largo total (cm) | Granos de lana |
|---|---|---|---|---|
| XS-M | 84 | 46 | 110 | 200 g |
| L-XL | 88 | 48 | 115-132 | 300 g |
| XXL | 93 | 51 | 148 | 400 g |
| 3XL-4XL | 93 | 51 | 157 | 500 g |
| 5XL-6XL | 93 | 51 | 157 | 600 g |
El proyecto es apto para todos los talles y edades, se adapta fácilmente a otras tallas cambiando el número de puntos iniciales según la muestra, y es una prenda versátil, rápida de tejer y cómoda para entretiempo, ideal tanto para principiantes como para tejedoras con experiencia que buscan un diseño práctico y de acabado prolijo.
“Muestra 10x10 cm: si entran más puntos de los indicados, sube un número de aguja antes de empezar la prenda.”
Dato clave