Cómo hacer punto tubular a dos agujas paso a paso
El punto tubular a dos agujas es esa técnica que convierte un borde de tejido en algo que parece comprado en tienda. Hablamos de un arranque elástico, limpio, con dos caras que se ven como derecho, sin ese enrollamiento molesto que arruina un puño o un bajo de jersey. Si alguna vez has cosido el lateral de una prenda y la costura se nota, es casi seguro que el montaje no fue tubular.
La idea es sencilla: se forma un pequeño "tubito" en el arranque de la labor, y al retirar el hilo auxiliar quedan duplicados los puntos, con elasticidad muy superior a la del montaje convencional. El resultado se usa en cuellos, puños, bajos de jerséis, chaquetas, gorros, bufandas infinitas, mangas, tops, pantalones, faldas y vestidos. Cualquier pieza que necesite un borde reversible y elástico.
Para el elástico simple 1 y 1, la forma más habitual empieza con un hilo de color contrastante al de la labor, del mismo grosor. Con ese hilo auxiliar montas, con las agujas correspondientes, la mitad más uno de los puntos que necesitas. Un ejemplo práctico: si la prenda requiere 33 puntos, montas 17 puntos con la lana auxiliar.
La primera hilera se teje al revés con esa lana contrastante. A continuación cambias a la lana de la prenda y tejes 5 hileras en punto jersey, comenzando siempre por una hilera al derecho. Estas cinco hileras en color contrastante forman el tubo que después se abrirá, y son clave para que el acabado quede limpio.
Llega la sexta hilera, que corresponde al revés de la labor, y aquí es donde ocurre la magia del montaje tubular. El primer punto de la aguja izquierda se teje al revés. Después, con ayuda de la aguja derecha, levantas la hebra de la lana contrastante que aparece en la hilera de cambio, visible como un pequeño guioncito o rayita, la colocas en la aguja izquierda y la tejes al derecho.
El intercalado es siempre el mismo: punto de la aguja izquierda al revés, guioncito levantado al derecho. Se repite hasta completar la hilera. La regla fundamental que no debes olvidar: los puntos en la aguja izquierda van del revés, los guioncitos que levantas van al derecho, siempre en relación al hilado de la prenda.
El primer punto y el último punto de esa hilera deben ser puntos del revés. Con este trabajo los puntos se duplican y queda formado el elástico simple 1 y 1, que a partir de ahí se trabaja con normalidad. Con una aguja de coser lana, una aguja de crochet o la misma aguja de tejer, retiras con cuidado la lana auxiliar del inicio.
Para el elástico doble 2 y 2 la técnica es análoga, pero cambia la cuenta. La cantidad de puntos debe ser múltiplo de 4 más 1. Un ejemplo habitual: montar 17 puntos para obtener 33 finales, porque 8×4 = 32 + 1 = 33. Se monta la mitad más uno en lana auxiliar y se teje la primera hilera al revés con esa lana.
Con la lana de la prenda tejes 5 hileras en jersey, comenzando por una hilera al derecho. En la sexta hilera, al revés, la secuencia es: 2 puntos de la aguja al revés, 2 puntos levantados al derecho, repitiendo sucesivamente. Se comienza con 2 puntos revés de la aguja y se termina con 1 punto revés de la aguja.
Conviene recordar que el derecho del elástico 2 y 2 comienza con 1 punto derecho y termina con 2 puntos derechos. Al coser los laterales se logra esa continuidad que define una prenda bien terminada. Si el montaje tubular va seguido de una vista o tira de botones en otro punto, como punto arroz, se recomienda que el elástico 2 y 2 termine con 2 puntos revés y 1 derecho sin tejer antes de empezar la vista.
El montaje tubular comienza con 1 punto derecho y termina con 2 puntos derechos, y del otro lado ocurre igual. Si vas a tejer vistas a ambos lados con la misma cantidad de puntos, necesitas hacer un aumento en el lado que comienza con 1 punto derecho. Esa precisión en el conteo es lo que permite que las terminaciones queden alineadas y simétricas.
“Regla de oro del montaje 1y1: puntos de la aguja izquierda AL REVÉS, guioncitos levantados AL DERECHO, siempre.”
Dato clave