Cómo coser bies fácil: guía completa para principiantes
El bies es una de las técnicas más versátiles y útiles en costura. Se trata de una tira de tela cortada en sesgo (en diagonal, a 45 grados respecto a los hilos) que permite rematar bordes, dobladillos y costuras con un acabado profesional y flexible. A diferencia de una tira cortada en derecho, el bies se adapta a las curvas sin fruncirse ni abrirse, lo que lo hace ideal para cuellos, puños, mangas y cualquier borde con forma.
Para empezar, necesitas: la tela del proyecto, una cinta métrica o regla, tiza o lápiz textil, tijeras o rotulador de tela, una plancha con mesa de planchar, e hilos a juego. Si no tienes bies compradito en la mercería (viene en rollos ya doblados), puedes hacerlo tú misma cortando tiras de 3 cm de ancho en diagonal sobre la tela. Cuanto más ancha sea la tira, más tela necesitarás para un mismo borde.
El primer paso clave es cortar el bies correctamente en sesgo. Coloca la tela con las dos caras hacia arriba (o con el derecho hacia abajo si quieres que el acabado se vea en el anverso). Marca una línea de 45 grados usando la esquina del patrón o una regla. Corta tiras de 3 cm de ancho siguiendo esa línea. Si tu tela tiene un dibujo a rayas o cuadros, procura que el sesgo sea exactamente a 45 grados para que no se distorsione.
Una vez cortadas las tiras, plancharlas por la mitad hacia el revés es fundamental. Esto crea la línea central de referencia y facilita enormemente el trabajo posterior. Plancha con vapor a la temperatura adecuada para cada tipo de tela (algodón: alta; sintéticos: media; seda: baja con paño entre medio).
El segundo gran paso es doblar los bordes de la tira hacia el interior sobre la línea central, de modo que queden dos solapamientos finos. Esto se llama "paso de bies" y da al acabado su aspecto limpio por ambas caras. Plancha de nuevo para fijar estos dobleces. Si usas bies ya comprado (el tipo que viene en rollo de mercería), este paso ya está hecho y puedes saltarlo.
Ahora llega el momento de coser el bies al borde de la prenda. Coloca el bies sobre el borde del tejido con el derecho del bies contra el derecho de la prenda (o según el acabado que busques: a vista o a derechas). Alinea el borde exterior del bies con el extremo de la tela. Cose a unos 2-3 mm del borde exterior, no por la línea central. Este margen es el que luego se doblará al revés.
Después de coser, abre los bordes (si es un bies plano) o dóblalos hacia dentro (si es un bies a derechas). Plancha con cuidado para crear un canto nítido. Si el bies es de un solo color y quieres que se vea por ambas caras, cóselo a derechas; si es decorativo, a vista.
El último paso es rematar a mano o a máquina el otro borde del bies. Puedes coserlo con puntada invisible a mano (la más limpia) o con una puntada recta muy fina a 1-2 mm del borde, girando la prenda a medida que avanzas. Para curvas cerradas, haz pequeñas pinzas o cortes en el bies para que se adapte sin arrugas.
Un truco profesional: antes de coser a la prenda, prueba el bies en un trozo de tela similar. Así ajustas la tensión de la máquina, el ancho del margen y la velocidad. Muchas costureras principiantes se frustren porque el bies se tuerce; la solución es no tirar de la tela mientras cose, dejar que avance a su propio ritmo y, en las curvas, girar la prenda no la aguja.
El 70 % del éxito al coser bies está en planchar entre cada paso, no en la puntada de la máquina.
Dato clave