Cambiar el usuario de un ordenador es una tarea común que puede realizarse por diversas razones, como compartir el equipo con otras personas, migrar a un nuevo perfil limpio o resolver problemas técnicos asociados a la cuenta actual. En Windows, el proceso suele dividirse en dos escenarios principales: cambiar al inicio de sesión (seleccionar otro usuario existente) o crear/eliminar cuentas para gestionar el acceso futuro.
Para seleccionar otro usuario ya existente en Windows 10 u 11, simplemente presiona las teclas Ctrl + Alt + Supr desde la pantalla de bloqueo y selecciona la opción Cambiar de usuario. Esto cierra tu sesión actual sin apagar el equipo, permitiendo que otra persona inicie su sesión con sus propias credenciales. Si prefieres hacerlo desde dentro del sistema, ve a Ajustes > Cuentas > Tu información, donde puedes ver la cuenta activa y gestionar los perfiles locales o de Microsoft vinculados.
Si tu objetivo es crear un nuevo usuario para no volver a usar el anterior, accede a Configuración > Cuentas > Otras personas (o Familias y otras personas en versiones anteriores). Ahí podrás añadir una cuenta local o de Microsoft. Ten en cuenta que las cuentas locales no requieren correo electrónico, mientras que las de Microsoft permiten sincronizar fotos, contraseñas y aplicaciones entre dispositivos.
En sistemas macOS, la gestión de usuarios se realiza a través de las Preferencias del Sistema (o Ajustes del Sistema en versiones recientes como Ventura o Sonoma). Ve a Cuentas de usuario. Para cambiar de usuario, lo más habitual es cerrar sesión: haz clic en el icono de Apple en la esquina superior izquierda y selecciona Cerrar sesión. En la pantalla de inicio aparecerán todos los usuarios configurados, listos para iniciar sesión.
Para crear o eliminar usuarios, vuelve a Ajustes del Sistema > Cuentas. Haz clic en el icono de candado y autentícate con tu contraseña si es necesario. Desde aquí puedes añadir nuevos perfiles administradores o estándar, o bien eliminar cuentas que ya no se utilicen. Es importante recordar que, al eliminar una cuenta, sus archivos pueden conservarse o borrarse definitivamente según la opción elegida, por lo que siempre se recomienda realizar una copia de seguridad previa.
Además, ambos sistemas permiten configurar opciones de privacidad y permisos granulares. En Windows, esto incluye el control de qué aplicaciones puede instalar cada usuario; en macOS, determina si el perfil tiene privilegios administrativos o si está limitado a tareas básicas, garantizando así la seguridad del equipo ante posibles errores o amenazas externas.
Dominar la gestión de usuarios es fundamental para mantener la organización y seguridad de cualquier ordenador, ya sea personal o laboral. Ya sea que necesites compartir el dispositivo con familiares, colegas o simplemente renovar tu perfil técnico, seguir los pasos adecuados en Windows o macOS garantiza una transición fluida sin pérdida de datos. Recuerda siempre verificar las copias de seguridad y los permisos de administrador antes de realizar cambios drásticos en las cuentas.