Tecnología inspirada en el cerebro humano
La principal tecnología inspirada en el cerebro humano es la computación neuromórfica, que busca procesar información de forma parecida a las neuronas y las sinapsis. A diferencia de un ordenador convencional, que suele ejecutar instrucciones de forma secuencial, estos sistemas usan arquitecturas paralelas, unidades de procesamiento inspiradas en neuronas y mecanismos de comunicación mediante impulsos, como los spikes que simulan potenciales de acción. 🧠
Un ejemplo famoso es la memoria synapse o memoria transistórica, donde la conductancia de un dispositivo cambia según la actividad, imitando la plasticidad sináptica. Esto permite aprender, adaptarse y consumir menos energía en tareas específicas, como visión artificial, robótica, procesamiento de señales o inferencia en el borde. También se desarrollan sensores neuronales y chips neuromórficos que intentan reproducir la eficiencia cerebral, porque el cerebro humano procesa enormes cantidades de datos con muy baja potencia.
Las interfaces cerebro-ordenador permiten que el cerebro controle dispositivos externos mediante señales neurales.
Dato clave