¿Qué hacen los astronautas de Artemis 2?
La misión Artemis 2 es el segundo lanzamiento del programa Artemis de la NASA y, lo más importante, la primera misión tripulada que se alejará de la órbita terrestre baja rumbo a la Luna desde la época de Apolo 17 en 1972. Su objetivo principal no es alunizar, sino llevar a cuatro astronautas en una trayectoria de libre retorno alrededor del satélite natural, poner a prueba todos los sistemas con humanos a bordo y validar el spacecraft Orion antes de la futura Artemis 3, que sí contempla un aterrizaje lunar.
La tripulación está compuesta por cuatro profesionales de gran experiencia: Reid Wiseman (comandante, NASA), Victor Glover (piloto, NASA), Christina Koch (especialista de misión, NASA) y Jeremy Hansen (especialista de misión, Agencia Espacial Canadiense). Esta es la primera vez que un canadiense viaja tan lejos del espacio profundo y la primera mujer en ir más allá de la órbita lunar.
La nave que lleva a la tripulación es el Orion, lanzada por el cohete SLS (Space Launch System) desde el complejo 39B del Kennedy Space Center en Florida. El SLS es el cohete más potente jamás construido, con una empuje superior a 7 millones de libras al despegue.
Durante la misión, que dura aproximadamente 10 días, los astronautas realizan una secuencia muy concreta de actividades: verificación de sistemas tras el despegue, separación del cohete, ajuste de trayectoria hacia la Luna, pruebas de propulsión de Orion (las llamadas burns), entrada en la fase de crucero lunar, maniobra de retorno y, finalmente, reentrada atmosférica y amerizaje en el océano Pacífico.
Una de las tareas más críticas es la prueba del sistema de propulsión de Orion. A diferencia de Artemis 1 (sin tripulación), en Artemis 2 los astronautas deben gestionar manualmente las quemas de propulsión para corregir la trayectoria, lo que permite validar que el software, los propulsores y los procedimientos de emergencia funcionan correctamente con personas a bordo.
Los tripulantes también realizan comprobaciones del sistema de soporte vital: gestión del CO2, control térmico, comunicaciones con la Tierra (que tienen un retraso de unos 1,3 segundos en la distancia lunar), y pruebas de los trajes espaciales xEMU que vestirá el futuro equipo de Artemis 3.
Se monitoriza constantemente la radiación cósmica en el módulo de servicio de Orion, algo que solo puede medirse con presencia humana a bordo. Los datos se comparan con los sensores electrónicos de Artemis 1 para establecer perfiles reales de exposición.
La reentrada a la atmósfera terrestre a una velocidad superior a 39.000 km/h es otro hito: Orion frena en la capa superior de la atmósfera con una vela térmica que soporta temperaturas de más de 2.700 °C, y los paracaídas se abren para un amerizaje controlado en el Pacífico cerca de San Diego.
En resumen, Artemis 2 es una misión de validación integral. No busca dejar huellas en la Luna, sino demostrar que todo el sistema —cohete, nave, trajes, comunicaciones, soporte vital, procedimientos de emergencia— funciona con personas reales antes de arriesgar una alunizaje en Artemis 3.
La tripulación: Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch (NASA) y Jeremy Hansen (CSA). Primera mujer y primer canadiense en espacio profundo lunar.
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