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que animal quedo fuera del arca de noe, Réplica moderna del Arca de Noé amarrada en el puerto de Oudeschild
cultura ·#228 ·Lectura 12 min. · Redactor: Redacción Nexuscurioso

¿Que animal quedo fuera del arca de noe?

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El cuervo es el animal excluido según Génesis 8:7: Noé lo soltó y nunca regresó al arca, por su condición de ave impura en el Levítico.

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El animal que quedó fuera del Arca de Noé: el cuervo y las criaturas que nunca subieron

La respuesta más extendida a esta pregunta es clara y tiene respaldo textual directo: el cuervo fue el animal que quedó fuera del arca. No entró como pasajero permanente, sino que fue el primer ser vivo que Noé envió al exterior, soltándolo desde la ventana del arca tras asentarse sobre el monte Ararat. El pasaje de Génesis 8:7 lo describe con una imagen casi cinematográfica: el ave «salió, y estuvo yendo y volviendo hasta que las aguas se secaron sobre la tierra». Nunca regresó al refugio. Eligió la tierra, revoloteó sin descanso y se quedó afuera, literalmente, hasta que el terreno quedó seco.


¿Por qué no estaba dentro? La razón más aceptada se encuentra en el Levítico, donde se enumeran las aves consideradas impuras, las «sabandijas» que no pueden consumirse ritualmente. El cuervo figura expresamente en esa lista, «en toda su especie». Dentro de la tradición judía, los animales impuros son aquellos que no cumplen los requisitos de pureza ritual: el camello, el conejo, la liebre, el cerdo, todos los carnívoros con almohadillas, todos los reptiles. El cuervo, al ser un ave carroñera y carnívora, carece de las características consideradas limpias, y eso habría influido en su exclusión del arca.


La instrucción divina a Noé, recogida en Génesis 6:19-20, es específica: «De todo ser viviente de toda carne, dos de cada especie harás entrar en el arca, para que tengan vida contigo; machos y hembras serán». Dios ordenó siete parejas de cada animal puro (kosher) y una sola pareja de los impuros. La Biblia, sin embargo, no detalla qué animales concretos se quedaron fuera. Ese vacío textual es lo que ha alimentado siglos de especulación.


El episodio de las aves enviadas desde el arca resulta especialmente revelador. Noé soltó un cuervo y una paloma, y ambas se convirtieron en emisarios con mensajes opuestos. El cuervo «voló de aquí para allá hasta que las aguas se secaron sobre la tierra» y no regresó. La paloma, en cambio, volvió porque no encontró dónde posarse: Noé la tomó en su mano y la metió consigo. Esperó siete días, la soltó de nuevo, y esta vez la paloma regresó al caer la noche con una hoja de olivo recién cortada en el pico, señal de que las aguas habían bajado. Siete días después la envió otra vez y el ave no volvió, indicando que ya existía un hogar en el mundo exterior y era hora de planificar el desembarco.


La interpretación simbólica es rica: el cuervo eligió la Tierra y encontró descanso en ella, mientras la paloma no halló reposo y volvió a Noé. Algunos estudiosos han leído esto como una representación del pecado, la corrupción y la separación de la humanidad respecto a Dios. El Génesis, en su esencia, es una historia simbólica sobre el poder divino, la necesidad del arrepentimiento humano y la esperanza para quienes buscan refugio. La ausencia del cuervo se interpreta, en clave alegórica, como la representación de la impureza que no encaja en el arca de salvación.


No obstante, hay quienes subrayan que el cuervo fue enviado por una razón específica dentro del relato, sin relación directa con su pureza o impureza. La Biblia no explica explícitamente por qué el ave no estuvo dentro. El episodio es un enigma abierto, y la narrativa se centra en la misericordia y el juicio de Dios, no en una lista exhaustiva de animales. El énfasis está en la inclusión, no en la exclusión.


Para situar la escena del cuervo, conviene recordar el marco del diluvio. Según Génesis 7:17, llovió durante cuarenta días y cuarenta noches, y las aguas permanecieron sobre la tierra un total de ciento cincuenta días. El arca descansó sobre las montañas de Ararat (Génesis 8:4), y las aguas fueron retrocediendo hasta que emergieron las cimas. Entonces Noé envió al cuervo, que revoloteó yendo y viniendo hasta que la tierra estuvo seca. El desenlace incluye el sacrificio que Noé ofreció a Yahvé tras el desembarco y la promesa divina sellada con el arcoíris en las nubes, señal del pacto entre Dios, la humanidad y todo ser viviente.


El arca en sí se describe en Génesis 6:13-16 como una «teba», término hebreo que significa canasto, cesto, caja o arcón. Las dimensiones eran de trescientos codos de longitud (unos 150 metros), cincuenta de ancho (25 metros) y treinta de altura (15 metros). Era una gran caja rectangular de fondo plano, sin proa, popa, quilla, remos, timón, anclas ni velas. Calafateada con betún por dentro y por fuera, con un «tsohar» (tragaluz) a un codo por encima, una puerta al costado, celdillas y tres cubiertas superpuestas. Noé vivió trescientos cincuenta años más tras el diluvio y murió a los novecientos cincuenta años.


El relato no es exclusivo de la Biblia. Aparece en la Torá, el Antiguo Testamento y el Corán, con paralelos en la mitología mesopotámica: el mito sumerio de Utnapishtim, el poema épico Atrahasis con Ziusudra, y el zoroastrismo a través del mito de Vara, un granero de tres pisos mandado construir por Ahura Mazdā. En 2014, el curador del Museo Británico Irving Finkel estudió una tablilla cuneiforme que describía un arca circular, un coracle de cuerda sobre estructura de madera, del que se construyó una réplica a escala 1:3 que flotó con éxito.


Las búsquedas del arca físico han sido constantes. Friedrich von Parrot ascendió al Ararat en 1829 sin éxito. En 1916 el explorador ruso Vladimir Rosskowizky aseguró haber hallado una embarcación semienterrada a 4.000 metros, con evidencias perdidas tras la Revolución Soviética. En 1955 el alpinista Fernand Navarra aportó un travesaño negro. La anomalía del Ararat, fotografiada en 1949 y 1965, resultó ser una formación de lava volcánica. En 2010 investigadores chinos y turcos aseguraron haber hallado una sección compartimentada datada por carbono 14 en 4.800 años, hallazgo calificado por otros como montaje. El consenso científico considera el diluvio una historia transmitida oralmente hasta convertirse en obra literaria, con un núcleo histórico basado en grandes inundaciones regionales.

“Los animales acuáticos (peces, ballenas, delfines) no aparecen en la lista del arca porque sobrevivían en su hábitat natural bajo las aguas.”

Dato clave
que animal quedo fuera del arca de noe, El Diluvio universal, grabado de Gustave Doré, con aves sobrevolando las aguas
Imagen

El Diluvio universal, grabado de Gustave Doré, con aves sobrevolando las aguas

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Del Génesis al Levítico, la tradición bíblica detrás de la exclusión del cuervo

La pregunta sobre qué animales quedaron fuera del arca no se limita al cuervo. Los animales acuáticos constituyen el gran grupo que la Biblia no menciona a bordo: peces, delfines, ballenas y tiburones no aparecen en la lista. La interpretación tradicional sostiene que no necesitaban ser incluidos porque podían sobrevivir en su hábitat natural durante el diluvio; al cubrir las aguas la tierra, el entorno marino se mantendría intacto. El propósito principal del arca era preservar a los animales terrestres y a las aves, los más directamente afectados por la inundación.


Esa lectura abre un interrogante adicional sobre qué ocurrió con los animales de agua dulce, cuyo hábitat sí se vio alterado por la mezcla de aguas. También se ha argumentado que quedaron fuera del arca especies de regiones específicas, como canguros o pingüinos, que no habitaban la zona donde Noé construyó la embarcación; especies depredadoras que habrían supuesto un riesgo para los demás animales en el espacio confinado; y especies ya extintas antes del diluvio, que simplemente no existían en ese momento.


El jesuita español Benito Periera teorizó que muchos insectos, como las moscas, no necesitaban subir al barco porque se generaban a partir de los cadáveres de los que se alimentaban. Sobre los insectos se añade que su pequeño tamaño y enorme cantidad los hacían innecesarios en el arca, además de su capacidad para sobrevivir en condiciones muy diversas, encontrando refugio en lugares altos o flotando en el agua durante la inundación. En cuanto a los animales más grandes y peligrosos, se ha esgrimido la dificultad logística de albergarlos y su escasa viabilidad en un ambiente confinado, lo que explicaría la ausencia de grandes dinosaurios en las representaciones populares del arca.


Desde el punto de vista de las consecuencias sobre los animales, se ha calculado que Noé llevó al arca unos miles de animales, no parejas de cada especie actual sino especímenes representativos a nivel de familia y orden. De la familia de los felinos, por ejemplo, no dos tigres, dos leones y dos ocelotes, sino un par representativo. Comparando con el registro fósil, las familias de mamíferos vivas hoy representarían cerca del 30 % de las que han existido, de modo que alrededor del 70 % de las familias mamíferas que habrían subido al arca se habrían extinguido después del diluvio, no por la inundación misma.


Esa extinción postdiluviana se relaciona con el cambio de dieta autorizado por Dios al terminar el diluvio: «Todo lo que se mueve y vive, os será para vuestro mantenimiento» (Génesis 9:3), frente a la dieta estrictamente vegetariana previa de Génesis 1:29-30. La carnivoría humana haría necesaria la muerte de animales, y la caza, unida a cambios climáticos como la Era de Hielo posterior, habría contribuido a la desaparición de buena parte de esas especies. El arca se presenta como un evento exitoso: toda la humanidad rebelde murió en el diluvio, y la rapidez con la que volvió a la depravación —culminada en la Torre de Babel— reveló la necesidad de un Salvador.


La narrativa del arca no incluye seres mitológicos: dragones, unicornios y grifos no tienen cabida, porque la historia se centra en animales reales del mundo conocido y en un mensaje de salvación. A partir del vacío textual han surgido numerosas especulaciones populares. Algunos han sugerido que el animal que no entró fue el pez, argumentando que no necesita arca para sobrevivir a una inundación. Otros han especulado con que el excluido fue el hombre en sentido alegórico, como representación de la maldad que causó el diluvio. Incluso hay quien ha afirmado, en clave de curiosidad popular, que el único animal que no entró fue el dinosaurio.


Las hipótesis documentales explican las repeticiones del texto por la fusión de dos fuentes casi independientes: el texto Yavista y el Elohista de fuente sacerdotal, este último responsable de la separación anacrónica entre animales kosher y no kosher y de las esperas de siete días. El texto alcanzó su forma presente hacia el siglo V a. C., lo que ayuda a entender por qué la distinción entre animales puros e impuros aparece con tanta fuerza en el relato del arca.


En definitiva, la respuesta más extendida es el cuervo, el ave impura que Noé soltó desde la ventana, que revoloteó yendo y viniendo sobre las aguas hasta que la tierra se secó, y que no regresó al refugio. Pero la pregunta es un enigma abierto dentro de una narrativa simbólica que prioriza el mensaje sobre la lista. El arca funciona como arquetipo de esperanza, y el cuervo, como su contrapunto: el ser que eligió la libertad sobre la seguridad, la tierra sobre el refugio.

Conclusión:

¿que animal quedo fuera del arca de noe?

La pregunta sobre qué animal quedó fuera del arca nos devuelve a una escena concreta: Noé asomándose por la ventana, soltando al cuervo, y el ave alejándose sobre un mundo todavía inundado. No hay lista cerrada en la Biblia, no hay inventario de excluidos; hay un relato construido para hablar de pacto, salvación y obediencia. El cuervo se queda fuera porque su naturaleza de carroñero lo sitúa al margen de la pureza ritual, y porque la narrativa necesita ese gesto de liberación para que la paloma traiga la hoja de olivo. Detrás del enigma hay siglos de lectura teológica, arqueológica y simbólica que no han logrado cerrar el asunto, y eso es lo que lo mantiene vivo como pregunta.

Fuentes: 1º Todosloshechos.es, 2º Larepublica.pe, 3º Aprende-historia.com, 4º Es.wikipedia.org, 5º Answersingenesis.org
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IMAGEN2-AUTOR: Gustave Doré / Adam Cuerden | Licencia: Public domain | Url
Redacción: Redacción Nexuscurioso · Actualizado en: 23/10/2026
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