Animales en peligro de extinción: la sexta gran extinción ya está en marcha
La pregunta de qué animal está en peligro de extinción tiene hoy una respuesta mucho más amplia de lo que la mayoría imaginamos. No hablamos de una especie aislada, sino de miles. Según la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN, de las más de 172.600 especies evaluadas a lo largo de su historia, cerca de 50.000 están amenazadas de extinción, lo que representa aproximadamente el 28% del total. La actualización publicada en 2026 elevó el inventario a 175.909 especies evaluadas, con 49.505 ya clasificadas en categorías de amenaza. Y hay algo importante: la cifra real es mayor, porque una parte significativa de la biodiversidad global ni siquiera ha sido evaluada todavía.
El informe de la IPBES (Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad) va más lejos: estima que más de un millón de especies animales y vegetales están en peligro de extinción. Desde 1970, las poblaciones de aves, mamíferos, peces, reptiles y anfibios han caído una media del 69%. No es una crisis futura, es una crisis que ya está ocurriendo mientras leemos estas líneas.
Dentro del reino animal, 33.600 especies están catalogadas entre vulnerables y en peligro crítico. Los grupos más golpeados son reveladores:
| Grupo animal | % de especies amenazadas |
|---|---|
| Corales formadores de arrecifes | 44% |
| Anfibios | 41% |
| Coníferas | 34% |
| Mamíferos | 26% |
| Reptiles | 21% |
| Aves | 11% |
El profesor Rodolfo Dirzo, de la Universidad de Stanford, acuñó el término "defaunación" para describir algo más grave que la extinción: la reducción masiva de poblaciones vivas. No solo desaparecen especies, sino que quedan ecosistemas vacíos, sin polinizadores, sin dispersores de semillas, sin los engranajes que mantienen la vida en equilibrio. La deforestación, el cambio climático y la expansión agrícola han acelerado este proceso de forma brutal.
El ajolote o axolotl, esa criatura neoténica con una capacidad extraordinaria para regenerar extremidades, huesos y órganos, está en peligro crítico. Su hábitat original, la red de canales y lagos del centro de México, se ha reducido a una fracción contaminada por fertilizantes, pesticidas, heces y basura de la Ciudad de México. Los anfibios en su conjunto sufren además el avance del hongo quítrido, cuya enfermedad, la quitridiomicosis, destruye más vertebrados que cualquier otra enfermedad registrada: un tercio de las especies de anfibios está en peligro y alrededor de 120 ya se han perdido para siempre.
Y la crisis llega a rincones insospechados. Moluscos exclusivos de respiraderos hidrotermales de aguas profundas, como el caracol Lirapex felix, han entrado en "en peligro crítico" por la minería en aguas profundas. El sapo de lluvia del desierto de Sudáfrica y Namibia fue clasificado como vulnerable por la minería de diamantes, la compactación de dunas y la demanda del mercado de mascotas exóticas. El informe UICN 2026 confirmó además la extinción de cinco marsupiales australianos sin registros fiables desde hace más de 60 años, atribuida al impacto acumulado de gatos y zorros introducidos.
El tigre, catalogado como en peligro, ha registrado descensos en al menos nueve de los trece países que albergaban subpoblaciones. La ballena azul, especialmente la antigua población antártica, se encuentra en peligro crítico tras décadas de explotación intensiva. El elefante africano acumula una caída continental superior al 80% en 93 años. Y el pangolín, víctima del tráfico ilegal de escamas y carne, es el mamífero más comercializado del mundo: se estima que más de un millón de ejemplares se comercializaron ilegalmente entre 2007 y 2017.
“El hongo quítrido ha exterminado más vertebrados que cualquier otra enfermedad registrada”
Dato clave