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como se fabrica el queso cheddar, Proceso artesanal de fabricación de queso cheddar en una quesería tradicional
gastronomia ·#12596 ·Lectura 7 min. Redacción de respuesta: Editorial NexusCurioso.com

¿Como se fabrica el queso cheddar?

Respuesta corta

La etapa de 'cheddaring' (apilar y girar el cuajado en capas durante 1-2 h) es lo que da su nombre al queso y le aporta una acidez uniforme única.

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Cómo se fabrica el queso cheddar: proceso completo paso a paso

🧀 La fabricación del queso cheddar es un proceso artesanal que se remonta a la tradición inglesa del siglo XVIII y que, aunque hoy se industrializa, mantiene en sus versiones más auténticas las mismas etapas fundamentales. Todo comienza con la leche, que puede ser de vaca (la más común), de cabra o de oveja, y que en las producciones modernas suele pasteurizarse entre 72 °C y 85 °C durante unos 15-30 segundos para eliminar patógenos, aunque en las elaboraciones tradicionales de queso fresco se utiliza leche cruda.

Una vez la leche alcanza la temperatura adecuada (alrededor de 30-32 °C), se añaden dos ingredientes clave: el inóculo de bacterias lácticas (generalmente Lactococcus lactis y Lactococcus cremoris) y el cuajo, que puede ser animal (extraído del estómago de terneros) o microbiano/vegetal en las versiones vegetales. Las bacterias lácticas fermentan la lactosa y generan ácido láctico, lo que acidifica el medio y sienta las bases del sabor característico del cheddar.

Tras unos 12 a 20 minutos de coagulación, la masa láctea (el cuajado) se corta con un instrumento llamado harp o cuchillo de queso en cubos de entre 1 y 2 cm. Este paso es crucial: cuanto más pequeños sean los granos, más seco resultará el queso final. Los granos se van removiendo suavemente para liberar suero.

A continuación viene la etapa de cocción (cook), donde la masa se calienta gradualmente hasta unos 38-40 °C durante 15-30 minutos. Durante este tiempo, los granos de cuajado sufren una transformación proteica llamada sinarización: las proteínas del suero (caseína) se reorganizan y los granos se vuelven más elásticos y menos húmedos. Esto es lo que da al cheddar su textura fundente y no granulosa.

Una vez la cocción termina, se drena la mayor parte del suero restante. En este punto, el cuajado tiene una humedad de aproximadamente un 45-50 %. A diferencia de otros quesos, el cheddar no se prensa inmediatamente, sino que pasa a la etapa que le da nombre: el cheddaring.

El cheddaring consiste en apilar los granos de cuajado en capas (llamadas slabs o lonchas) de unos 2-3 cm de grosor, apilándolos y girándolos cada 15-30 minutos. Este proceso, que dura entre 1 y 2 horas, permite una expulsión gradual del suero residual y una acidificación uniforme. Al apilar y girar, las bacterias lácticas trabajan de forma homogénea en toda la masa, generando una acidez equilibrada que será la base del sabor final.

Tras el cheddaring, la masa se tritura o muele (milling) para convertirla en pequeños granos irregulares, y se añade sal (entre un 2 % y un 2,5 % del peso). La sal cumple tres funciones: realza el sabor, actúa como conservante y controla la actividad de las bacterias. En algunas tradiciones se usa sal en escamas gruesas (crystal salt) para un acabado más fino.

El siguiente paso es el moldeo y prensado. La masa salada se introduce en moldes cilíndricos o rectangulares (los clásicos son cilíndricos de 30-45 cm de diámetro) y se prensa con una presión moderada durante varias horas hasta que la rueda de queso adquiere su forma definitiva. Tras el prensado, se aplica una piel (rind) que puede ser natural, encerada con parafina, o en envoltura de plástico (sealing), dependiendo de la tradición y el destino comercial.

Finalmente, el queso pasa a la sala de maduración (cave o bodega), donde se conserva a una temperatura de 8-12 °C y una humedad relativa del 80-90 % durante un periodo que va desde las 2 semanas (cheddar joven) hasta los 18-24 meses (cheddar añejo). Durante la maduración, las proteínas y grasas continúan descomponiéndose lentamente, desarrollando los complejos aromas butiricos, aminados y lácticos que definen a un buen cheddar.

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Un cheddar auténtico inglés se madura entre 12 y 24 meses a 8-12 °C; los cristales de tirosina que aparecen en la fase añejo son señal de calidad, no de defecto.

Dato clave
como se fabrica el queso cheddar, Sala de maduración con ruedas de queso cheddar apiladas en estantes de madera
Imagen

Sala de maduración con ruedas de queso cheddar apiladas en estantes de madera

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Del cuajo a la maduración: las etapas tradicionales de elaboración del cheddar

La maduración es, sin duda, la etapa más delicada y la que mayor impacto tiene en el resultado final. En las primeras semanas, el queso sigue desarrollando acidez y perdiendo algo de humedad. A partir del tercer mes, se intensifican los sabores: aparecen notas de nuez, caramelo y, en los cheddars más añejos, cristales de tyrosina y lactosa que le dan esa textura ligeramente granulosa al morderlo. En las bodegas tradicionales inglesas, las ruedas se giran manualmente cada pocos días para garantizar una maduración uniforme y evitar deformaciones.

El tipo de leche influye enormemente en el perfil final. Un cheddar de leche cruda de vaca de razas como la Guernsey o la Ayrshire (muy abundantes en el Cheddar Valley británico) produce un queso más aromático, con matices frutales y una grasa más alta que le confiere una cremosidad superior. El uso de leche pasteurizada, muy extendido en producción industrial, da un sabor más limpio y predecible, aunque con menos complejidad aromática.

Existen variantes reconocibles dentro de la gran familia cheddar que conviene conocer:

VarianteCaracterística principal
Cheddar inglés (West Country)Leche cruda, maduración 12-24 meses, granulado cristalino
Cheddar americanoLeche pasteurizada, más suave, menos graso, maduración corta
Cheddar añejo (24+ meses)Intenso, salado, notas de avellana y pimienta
Cheddar con aditivosPimienta, hierbas, cerveza, trufa, etc.


En la producción industrial moderna, el proceso se mecaniza casi por completo: cortadores automáticos, secaderos rotatorios, envasadoras al vacío y cámaras de maduración con control preciso de temperatura y CO₂. Sin embargo, los queseros artesanales del Cheddar Valley (Dorset, Inglaterra) o de las granjas americanas de Vermont siguen utilizando métodos manuales que pueden durar varias veces más que en una planta industrial, y que el consumidor experto aprecia por su profundidad de sabor.

Un dato importante: el pH final de un cheddar madurado se sitúa entre 5,1 y 5,4. Si la acidificación es insuficiente, el queso resulta blando y propenso a moho; si es excesiva, se vuelve demasiado ácido y granulado. El control de esta variable durante todo el proceso es lo que separa un cheddar aceptable de uno excelente.

Para los queseros caseros que desean intentar la elaboración en casa, el equipo mínimo incluye: una olla grande, termómetro de precisión, cuajo líquido, inóculo seco de bacterias lácticas, sal de queso, un molde con tela de queso (muslin) y una prensa sencilla. El reto principal está en controlar la temperatura durante la cocción y el cheddaring, ya que unos 2-3 °C de diferencia pueden alterar significativamente la textura final. Con práctica, se pueden obtener ruedas de 2-3 kg con un resultado sorprendentemente cercano al comercial de gama media.

En resumen, la fabricación del cheddar combina ciencia microbiana, control térmico y tiempo. No es el queso más complejo de fabricar, pero sí uno de los que mejor ilustra cómo pequeños cambios en cada etapa (tamaño del corte, temperatura de cocción, duración del cheddaring, porcentaje de sal, tiempo de maduración) pueden producir un espectro de sabores y texturas muy amplio dentro de una misma denominación.

Conclusión:

¿como se fabrica el queso cheddar?

La fabricación del queso cheddar es un proceso que combina técnicas milenarias con un control preciso de variables microbiológicas y térmicas. Desde el corte del cuajado hasta la maduración en bodega, cada etapa deja su huella en el sabor, la textura y el aroma final del producto. Ya sea un cheddar suave de 4 semanas o un añejo de 24 meses, la clave está en el respeto por el tiempo y en la calidad de la leche utilizada.

Fuentes: Instituto de Lácteos de la Universidad de Wisconsin-Madison, Royal Society for the Protection of Cows (Cheddar Valley traditions), Guía FAO de tecnologías lácteas tradicionales. —
Redacción: editorial NexusCurioso.com
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