Cómo se fabrica y produce el gas natural: del yacimiento a tu hogar
El gas natural no se "fabrica" en el sentido industrial tradicional, sino que se extrae, separa, depura y transforma para convertirlo en un combustible apto para su uso doméstico, industrial o energético. Su componente principal es el metano (CH₄), que puede representar entre el 70 % y el 99 % de su composición, acompañado de pequeñas cantidades de etano, propano, butano, dióxido de carbono, hidrógeno sulfurado y vapor de agua. La primera gran fuente es el gas natural convencional, que se encuentra en yacimientos subterráneos, generalmente a profundidades de 1.500 a 6.000 metros bajo tierra, atrapado en rocas porosas (caliza, arenisca) selladas por capas impermeables de lutita o sal. Un pozo perforado en el yacimiento permite que la presión natural del acuífero o roca empuje el gas hacia la superficie. Esta es la vía más antigua y sigue siendo la principal a escala mundial. La segunda gran vía es el gas asociado al petróleo: al extraer crudo de un pozo, una parte importante de los hidrocarburos ligeros (metano, etano, propano) emerge en estado gaseoso junto al líquido. Ese gas se separa en la superficie mediante separadores gravitatorios y centrífugos antes de ser inyectado a la red. La tercera vía, revolucionaria desde 2008 en EE. UU., es el gas pizarra (shale gas), que se obtiene mediante perforación direccional horizontal y fracturación hidráulica (fracking). Se inyecta a gran presión una mezcla de agua, arena (proppant) y aditivos químicos para fracturar la roca madre y liberar el metano atrapado en las microfisuras de la lutita. Países como Estados Unidos, Canadá, Argentina y Australia son los principales productores. Existe también el gas de lecho carboso (CBM – Coal Bed Methane), donde el metano queda adsorbido en la estructura del carbón. Se drena el agua del pozo para reducir la presión y liberar el gas, que se recoge y procesa igual que el convencional. Una vez extraído, el gas cruza una planta de procesamiento donde se eliminan los contaminantes: el H₂S (sulfuro de hidrógeno, tóxico y corrosivo) se retira con amoníaco o solventes; el CO₂ con aminas; el vapor de agua con deshidratadores de glicol o molécula sieve; y los hidrocarburos pesados (NGL: etano, propano, butano) se condensan para su venta separada como líquidos. El gas limpio se comprime a alta presión (60-80 bar en gasoductos) y se transporta por tuberías de acero al carbono de gran diámetro (hasta 1,2 m) que pueden extenderse miles de kilómetros. Si debe cruzar océanos, se licúa (GNL) a −162 °C en plantas criogénicas, reduciendo su volumen 600 veces, y se embarca en buques metaneros. Un dato relevante: el biogás actualizado a biometano se produce por digestión anaerobia de residuos orgánicos (estercol, lodos, cultivos) en biodigestores. Al purificarlo (eliminar CO₂, H₂S y humedad) se obtiene un gas con >99 % de metano químicamente idéntico al fósil, inyectable en la misma red. | Vía de obtención | Profundidad / origen | Tecnología clave | Países líderes | |---|---|---|---| | Convencional | 1.500–6.000 m | Perforación vertical | Rusia, EE. UU., Irán | | Asociado al petróleo | Yacimiento de crudo | Separadores | Arabia, Brasil, México | | Gas pizarra (shale) | 1.000–3.500 m | Fracking + horizontal | EE. UU., Canadá, Argentina | | CBM | Lechos de carbón | Drenaje de agua | China, Australia, EE. UU. | | Biometano | Superficie (digeridores) | Digestión anaerobia | Brasil, Alemania, Francia | Todo este proceso convierte un recurso geológico o biológico en un combustible primario listo para la caldera de gas de tu salón, la turbina de una central eléctrica o el motor de un camión a GNC.
Para su transporte marítimo, el gas se licúa a −162 °C, reduciendo su volumen 600 veces; los buques metaneros lo transportan en tanques criogénicos a presión atmosférica.
Dato clave