Cómo plantar nabos en Animal Crossing: New Horizons: la respuesta definitiva
Si has llegado aquí buscando cómo plantar nabos en Animal Crossing: New Horizons, la respuesta es directa y no tiene rodeos: no se pueden plantar. A diferencia de otros cultivos del juego, los nabos no crecen en la tierra, no se riegan, no necesitan cuidados diarios y no ofrecen cosecha. No existe ninguna mecánica de siembra asociada a ellos. Y no es un bug, es una decisión de diseño deliberada por parte de Nintendo.
La razón es clara: los nabos son el pilar del Stalk Market, el mercado de especulación que gestiona Daisy Mae (Juliana en la localización española). Si se pudieran plantar, perderían su valor como instrumento financiero. El juego necesita que sean un objeto raro y perecedero para mantener la tensión y la emoción de la compraventa semanal. Así funciona el sistema desde el minuto uno.
Los nabos se pueden comprar todos los domingos a Daisy Mae, siempre que ya hayas desbloqueado la tienda MiniNook (Nook's Cranny). Esta vendedora aparece paseando por la isla entre las 05:00 de la madrugada y las 12:00 del mediodía de cada domingo. Si tu isla es muy nueva, debes esperar al domingo siguiente de montar la tienda, y recibirás una carta en el buzón anunciando su llegada. Hay que madrugar bastante para hablar con ella.
El precio de compra no es fijo. Daisy Mae vende los nabos en racimos de diez unidades y el precio varía cada semana e incluso de un jugador a otro. Pueden costar 100, 200 o incluso 400 bayas por unidad. La recomendación general es comprar solo aquellos racimos cuyo precio unitario esté por debajo de las 100 bayas, para no arriesgarse a sufrir pérdidas. También se pueden comprar solo unos pocos y esperar a una semana mejor, sin comprometer toda la inversión.
Una vez comprados, la regla fundamental es venderlos durante el transcurso de la semana, antes del domingo siguiente. Si llegan al sábado y aún quedan nabos sin vender, conviene venderlos todos aunque no se saque beneficio. Recuperar algo es mejor que perder toda la inversión al pudrirse. Los nabos comprados el domingo se pudren al llegar el domingo siguiente, y esa es precisamente la razón por la que no se pueden plantar para conservarlos.
Los nabos se venden en MiniNook hablando con Tendo y Nendo (Timmy y Tommy), seleccionando la opción de preguntar a cuánto compran los nabos. Es importante saber que no se pueden vender en el buzón de depósito de la tienda. El precio de compra por parte de los mapaches cambia dos veces al día: una por la mañana y otra por la tarde, pasadas las 12:00, lo que ofrece dos oportunidades diarias de vender a precios distintos.
A lo largo de la semana existen un total de doce oportunidades para vender los nabos por encima del precio pagado. Los precios fluctúan en un rango que va desde unos 50 hasta más de 500 bayas en cualquier dirección, y suelen alcanzar sus valores más altos los martes, aunque no está garantizado. Se han registrado casos de nabos vendidos a 445 bayas un miércoles por la tarde. Cuanto más cerca del final de la semana se esté, mayores son las probabilidades de encontrar un precio alto.
La estrategia más conservadora consiste en vender los racimos que costaron 100 bayas o menos por unas 120 o 130 bayas, obteniendo un beneficio de 20 a 30 bayas por racimo. Raramente los mapaches compran nabos a precios muy altos, así que suele ser mejor aprovechar una oportunidad razonable que arriesgarse a esperar el pico máximo. También se puede vender la mayoría de los manojos y reservar unos pocos para probar suerte en otra franja horaria, limitando así el riesgo.
El método más fiable para ganar bayas con los nabos pasa por el multijugador. Como los precios de compra y de venta son distintos en cada isla, conviene estar en contacto con amigos y comunidades. Si un domingo Daisy Mae vende nabos muy baratos en la isla de un amigo, se puede viajar allí con el Código Dodo para comprarlos. Igualmente, si Tendo y Nendo de otra isla ofrecen un precio de compra muy alto, se pueden vender allí los nabos propios. Con buena coordinación se han llegado a obtener beneficios de hasta 600 bayas por racimos que costaron 100.
Para quien no tenga acceso al online, existe la calculadora web Turnip Prophet, que predice la fluctuación del precio a lo largo de la semana. Se indica si es la primera compra, el patrón de precios de la semana anterior, el precio al que se compró a Daisy Mae el último domingo y los precios a los que Tendo y Nendo compran cada día en cada franja. Con el primer precio del lunes por la mañana ya ofrece una estimación de mínimos garantizados y máximos potenciales, y la predicción mejora cuanto más datos se introducen. Se basa en el trabajo del dataminer Ninji sobre cómo valoran realmente los mapaches los nabos.
Sobre el almacenamiento: los nabos no se pueden guardar en el inventario de la casa. La solución más sencilla es simplemente dejarlos en el suelo de la casa hasta el momento de venderlos. También existe la posibilidad de enterrarlos: se cava un agujero con la pala y se depositan los nabos dentro, dejando en el suelo la misma marca que se ve sobre los fósiles y los brotes de bambú.
Enterrar nabos no es lo mismo que plantarlos. No produce nuevos nabos ni los hace crecer, y lo más importante, no evita que se pudran cuando llega el domingo siguiente. Quien use el suelo de la isla como almacén debe asegurarse de desenterrarlos y venderlos en MiniNook antes de la siguiente aparición de Daisy Mae. Además, dejar nabos en el suelo atrae a las hormigas, y crear un jardín de nabos afecta negativamente a la puntuación de la isla, que vuelve a subir en cuanto se venden todos.
“Daisy Mae vende nabos solo los domingos entre las 05:00 y las 12:00. Comprar a menos de 100 bayas es la regla de oro.”
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