Cómo plantar flores en Animal Crossing: New Horizons, la guía definitiva para tu isla
Plantar flores en Animal Crossing: New Horizons es una de esas actividades que empiezan como una simple decoración y terminan convirtiéndose en un hobby adictivo dentro del juego. Al principio la isla es un lienzo en blanco, y las flores son una de las primeras herramientas de personalización con las que cuentas, complementando el efecto visual de los árboles con un toque mucho más delicado y colorido. Además, no solo decoran, atraen insectos, te dan materiales para manualidades y, lo más importante de todo, suben la valoración de tu isla, que es la llave para desbloquear a K.K. Slider.
En New Horizons hay ocho tipos de flores que puedes plantar o encontrar de forma natural: cosmos, jacintos, lirios, crisantemos, violas (pensamientos), rosas, tulipanes y anémonas (windflowers). A estas se suma una novena especie muy especial, el lirio del valle, que solo se desbloquea al alcanzar la valoración de cinco estrellas y que multiplica las probabilidades de obtener flores híbridas. Cada especie viene en tres colores comunes, normalmente blanco, rojo y amarillo, aunque en el caso de las anémonas son blanco, rojo y naranja.
Al arrancar la partida, tu isla tiene asignada una flor nativa que crece sola en las zonas altas y en los acantilados. A esos acantilados solo puedes subir una vez que consigas la receta de la escalera de Tom Nook. Estas flores nativas se pueden desenterrar con la pala y llevarlas a cualquier parte del terreno. Aquí va un consejo clave: usa siempre la pala. Si arrancas la flor sin pala, solo recogerás el bulbo (que sirve para manualidades) y la planta se queda en el suelo. Con la pala te llevas la planta entera.
La primera fuente estable de semillas es la tienda de Tendo y Nendo, la famosa Nook's Cranny. En la carpa de servicios inicial se venden tres semillas de tres clases de flores, una variante de color cada una. Cuando la tienda ya está construida, el catálogo sube a seis semillas de tres clases con dos colores cada una. Y cuando se mejora a supermercado, llegan a nueve semillas, tres clases con tres colores cada una. La selección varía según tu avance y según la temporada, así que nunca te surten las ocho variedades a la vez.
Para completar el catálogo floral necesitas otras vías. El jardinero ambulante Gandulio (Leif), desbloqueado en la actualización 1.2, vende semillas de flores no nativas y esquejes de arbustos tanto en la plaza como en la isla de Harvey. También puedes visitar las islas de amigos por multijugador local u online, que es el método más rápido y fiable para conseguir las especies que te faltan. Y los tours con billetes de Millas Nook a islas misteriosas te dan la posibilidad de encontrar flores exóticas o colores raros que desenterrar con la pala y llevarte a casa.
El proceso de plantación en sí es muy sencillo. Primero consigues las semillas, luego despejas el espacio que quieras y por último plantas. Basta con colocarte sobre la casilla elegida, abrir el inventario, seleccionar la semilla y pulsar "Plantar 1". La flor aparece a los pies del personaje. No es obligatorio cavar antes con la pala, aunque puedes hacerlo para marcar el punto exacto. Las flores solo crecen sobre hierba o sobre caminos de tierra, y a diferencia de los árboles, no necesitan espacio libre alrededor para desarrollarse.
Hay una excepción importante que muchos jugadores no conocen: las flores no crecen en la arena de la playa. Lo que sí puedes hacer es trasladar una planta ya crecida a la arena con la pala, un truco decorativo muy útil y también una forma de evitar que sigan cruzándose y generando híbridos. En cuanto al ciclo de crecimiento, una semilla plantada tarda cuatro días en completarse, y puedes ver la progresión desde el capullo cerrado hasta la flor abierta.
El riego es un elemento clave, aunque conviene entender bien qué hace y qué no. Regar las flores no acelera su crecimiento, la planta tarda lo mismo con o sin agua. Sin embargo, el riego sí es imprescindible para la polinización cruzada y la aparición de híbridos, así que es la herramienta principal del criador de flores. Puedes regar con la regadera cada mañana, dejar que la lluvia haga el trabajo (los días lluviosos las flores quedan regadas automáticamente) o incluso contar con los vecinos, que a veces salen a regar solas.
El indicador visual del riego es el brillo. Una flor regada emite destellos de vez en cuando, y brilla más intensamente si varios jugadores la han regado ese día. Esa flor "feliz y sana" es la que está lista para reproducirse, así que el criador debe vigilar que todas las plantas de su parterre estén brillantes. Es un detalle visual muy bonito y muy práctico a la vez.
Para que aparezcan flores nuevas hay que entender la mecánica de propagación. Cada día, junto a una flor regada, puede brotar una nueva en una casilla adyacente. Si es del mismo color que la planta madre, es reproducción normal. Para obtener colores híbridos raros hay que plantar dos flores de la misma especie en colores distintos en un patrón diagonal o de tablero de ajedrez, dejando casillas vacías entre ellas para que quepan los descendientes, y asegurándose de que al menos una planta de la misma especie toque en diagonal a la planta madre.
“Para conseguir rosas doradas necesitas 5 estrellas, la regadera de oro y rosas negras en tablero de ajedrez”
Dato clave