Cómo plantar dama de noche en maceta: guía completa de cultivo
La dama de noche (Cestrum nocturnum) es un arbusto tropical de la familia de las solanáceas, originario de Centro y Suramérica, apreciado por su fragancia intensa y envolvente que se libera al caer la noche. Sus flores tubulares blancas o verdosas se abren al anochecer y desprenden un perfume dulce con notas de jazmín y azahar, perceptible a varios metros de distancia. En suelo puede alcanzar cinco metros, pero en maceta se controla entre uno y cuatro metros, perfecta para terrazas, balcones y patios urbanos.
En el mercado también aparece como huele de noche, galán de noche, caballero de noche e incluso jazmín de noche. Algunas guías la asocian con la Brunfelsia uniflora, otra solanácea de aroma nocturno, así que al comprarla conviene confirmar la especie.
Elegir la maceta adecuada es el primer paso decisivo. Necesitas un contenedor amplio y profundo, con un diámetro mínimo de unos 30 centímetros o un volumen de 30 a 40 litros para una planta adulta. Lo indispensable son los agujeros de drenaje en el fondo; si el recipiente no los tiene, hay que practicarlos. Sirven macetas de barro, resina o plástico grueso.
El sustrato es el segundo criterio clave. La dama de noche requiere un suelo margoso o limoso con buena humedad y drenaje, de pH neutro a ligeramente ácido (entre 5,5 y 6,5). Estas son las mezclas más eficaces:
| Mezcla | Proporciones |
|---|---|
| Tierra para macetas + perlita | 2:1 |
| Turba, humus de lombriz, tepojal y arena lavada de río | Combinar bien todos los componentes |
| Turba, fibra de coco y humus de lombriz + perlita | A partes iguales + perlita al gusto |
Lo esencial es que la mezcla drene. Si el agua se encharca, las raíces se pudren en pocos días.
Plantar desde semilla se hace en primavera, con temperaturas entre 13 y 18 °C. Se germina en bandejas con sustrato de fibra de coco y abonos orgánicos, en un lugar con luz solar filtrada, bajo una malla de semisombra. La germinación tarda entre 15 y 20 días. Las semillas van a unos 1 centímetro de profundidad.
Cuando las plántulas alcanzan unos 10 centímetros de altura, están listas para la maceta definitiva. Se abre un hueco en el centro del sustrato, se coloca la plántula con cuidado, se cubren bien las raíces y se dejan unos 5 centímetros libres en la parte superior para poder regar sin desbordar. Al terminar, se riega generosamente hasta que el agua salga por los orificios de drenaje: señal de que el trabajo está bien hecho. La tierra debe quedar húmeda, nunca empapada.
“Riega cada 2 días en verano, solo 2 veces por semana en invierno. Nunca encharques el sustrato.”
Dato clave