¿Qué animal no tiene lengua? Varios grupos enteros del reino animal
La respuesta corta es que no existe un único animal sin lengua, sino que son varios grupos enteros del reino animal los que han prosperado perfectamente sin este órgano. La zoóloga marina Chris Mah, del Museo Nacional Smithsonian de Historia Natural, lo confirma: estrellas de mar, erizos, pepinos de mar y otros equinodermas carecen de lengua de forma natural. A ellos se suman los crustáceos, los insectos según Philip Koehler, entomólogo de la Universidad de Florida, y los bivalvos como almejas, mejillones y ostras.
La lengua es una estructura muscular propia, sobre todo, de los vertebrados. Cubre la boca con papilas gustativas que permiten detectar el dulce, el salado, el amargo y el ácido. También manipula el alimento, ayuda a tragar, a beber, a limpiarse y, en muchas especies, interviene en la comunicación vocal. Mamíferos, reptiles, anfibios, aves y la mayoría de peces la poseen como herramienta sensorial y de manipulación esencial. Pero muchos invertebrados han encontrado soluciones alternativas igual de eficaces.
Los equinodermos, del filo Echinodermata, son el ejemplo más citado de animales sin lengua. Incluyen estrellas de mar, erizos, pepinos de mar, crinoideos y estrellas frágiles. Viven desde la zona intermareal hasta el abismo oceánico, carecen de cerebro, corazón y cabeza, y aun así logran una esperanza de vida notable. La mayoría se reproduce asexualmente y puede regenerar tejidos, órganos y extremidades perdidos.
Las estrellas de mar son omnívoras y se alimentan sin lengua. Chris Mah explica que unas especies tragan a sus presas enteras, y otras empujan su propio estómago hacia fuera a través de la boca para envolver e ingerir el alimento, de modo que la digestión ocurre parcialmente fuera del cuerpo. No hay lengua implicada en el proceso, y el animal sobrevive perfectamente. Erizos, estrellas frágiles y pepinos de mar comparten esa misma ausencia lingual.
Los crustáceos tampoco tienen lengua. Pertenecen al filo Arthropoda, subfilo Mandibulata, y constituyen la segunda clase más numerosa del reino animal, con unas 38.000 especies clasificadas en seis clases: Branchiopoda, Remipedia, Cephalocarida, Maxillopoda, Ostracoda y Malacostraca.
| Clase | Hábitat / Ejemplo |
|---|---|
| Malacostraca | Cangrejos bajo la arena, gambas en el océano |
| Maxillopoda | Balanos en rocas, muros y cascos de barcos |
| Branchiopoda | Agua dulce, lagunas temporales |
| Ostracoda | Sedimentos marinos y dulciacuícolas |
La mayoría son carroñeros del mar que se alimentan de restos y criaturas muertas. Algunos, como cangrejos y langostas, son depredadores activos que cazan con sus potentes pinzas. No necesitan lengua para hacerlo.
Los insectos también son animales sin lengua, y se las arreglan muy bien sin ella. La mariposa y la mosca saborean con las patas, y la mosca de la fruta posee receptores gustativos repartidos por todo su cuerpo, incluidas las alas y el ovipositor, el conducto por el que pone los huevos. Las cucarachas saborean con la paraglosa, una estructura situada junto a la boca. Estos insectos han sustituido la función gustativa de la lengua por otros órganos dispersos por el cuerpo.
Los bivalvos —almejas, mejillones, ostras y vieiras— carecen de lengua y se alimentan por filtración: aspiran agua a través de sus branquias y retienen diminutas partículas de alimento mediante cilios. Jackie Cooper, acuarista principal del Acuario Nacional de Baltimore, señala que estos moluscos han perdido la rádula, el órgano en forma de lengua dentada que sí tienen caracoles y calamares, y que en ellos funciona como una cinta de dientes sostenida por una estructura muscular.
“El oso hormiguero gigante tiene la lengua más larga del reino animal: hasta 8 pies (2,4 m) de longitud”
Dato clave