La pregunta de qué animal no tiene lengua parece sencilla, pero la respuesta correcta depende de cómo entendamos la palabra lengua. En biología, una lengua no es solo un músculo flexible que se mueve dentro de la boca. Para muchos animales, el término se aplica a estructuras especializadas que ayudan a comer, a manipular alimento, a regular la temperatura o incluso a comunicarse. Por eso, cuando alguien pregunta cuál animal no tiene lengua, es importante aclarar que no existe una única especie universalmente aceptada como respuesta perfecta, porque muchos animales carecen de una lengua verdadera y utilizan otras estructuras para cumplir funciones similares.
En el caso de los vertebrados, casi todos poseen alguna forma de lengua. Los peces, los anfibios, los reptiles, las aves y los mamíferos tienen tejidos musculares o mucosos en la cavidad bucal que pueden considerarse lengua, aunque su forma y función cambien mucho entre grupos. Un pez pequeño, por ejemplo, no tiene una lengua carnosa como la de un humano, pero sí posee una estructura que participa en el movimiento del agua y en el manejo del alimento. Del mismo modo, una rana tiene una lengua pegajosa y rápida para atrapar insectos, mientras que un lagarto puede tener una lengua larga, delgada y bifurcada para explorar el entorno.
Donde la respuesta se vuelve más clara es en los invertebrados. Muchos animales que no tienen esqueleto interno tampoco tienen una lengua humana. Las medusas, las estrellas de mar, los corales, los moluscos bivalvos y muchos crustáceos no poseen una lengua muscular comparable a la de los mamíferos. En cambio, usan branquias, pies musculares, rádulas, tentáculos o superficies mucosas para alimentarse. Por eso, si la pregunta busca un ejemplo directo, una respuesta muy válida sería que las medusas no tienen lengua, porque su cuerpo está formado principalmente por agua y tejidos simples, sin órganos complejos como lengua, cerebro o corazón en el sentido clásico.
También es común escuchar la duda de si los insectos tienen lengua. En realidad, los insectos no tienen una lengua como la de los vertebrados. Poseen glosas, que son extensiones del labio inferior y participan en la succión, la lamina o la manipulación del alimento. Un mosquito, por ejemplo, usa su probóscide para llegar a líquidos, pero no porque tenga una lengua móvil, sino por la estructura de sus piezas bucales. Esto demuestra que la ausencia de lengua no impide que un animal coma, beba o viva con éxito en su ecosistema.
Si la pregunta se enfoca en animales que sí tienen boca pero no lengua, la respuesta más fácil de explicar es que muchos invertebrados carecen de ella. No obstante, hay casos interesantes entre los vertebrados. Algunos peces no tienen una lengua bien desarrollada, y en lugar de eso dependen de corrientes de agua generadas por las branquias o por movimientos de la cabeza para mover el alimento hacia el interior. En aves, la lengua es muscular y sirve para tragar semillas, insectos o presas, aunque en búhos y rapaces nocturnas puede tener forma muy particular. En mamíferos, la lengua es esencial para la deglución, la masticación y, en muchas especies, para el lenguaje o la expresión.
Un punto importante es que la ausencia de lengua no significa ausencia de capacidad alimentaria. Las medusas capturan presas con tentáculos urticantes y las llevan hacia la boca mediante contracciones del cuerpo. Los corales usan tentáculos para atrapar plancton. Los bivalvos, como mejillones o almejas, filtran el agua y retienen partículas con mucosidad. Las estrellas de mar evisceran sus estómagos para digerir presas. Todos estos ejemplos muestran que la naturaleza ofrece soluciones muy distintas a las que conocemos en los mamíferos.
Además, hay una diferencia importante entre no tener lengua y no tener una lengua visible. Algunas especies tienen una lengua reducida, escondida o modificada hasta el punto de que no parece presente. En cambio, otras tienen estructuras que cumplen funciones parecidas a las de la lengua pero no se clasifican como tales. Por eso, en un contexto escolar o divulgativo, lo más prudente es responder que los animales que no tienen lengua son principalmente muchos invertebrados, como medusas, estrellas de mar, corales y varios crustáceos, mientras que la mayoría de vertebrados posee alguna estructura lingual.
Si la duda viene de una adivinanza o de una pregunta de cultura general, la respuesta más directa puede ser la medusa, porque no tiene lengua, ni huesos, ni cerebro definido, y su cuerpo blando no requiere de ese órgano para alimentarse. Si, en cambio, se busca un animal terrestre común, la mejor explicación es que casi todos los vertebrados terrestres tienen lengua, por lo que el ejemplo más sencillo sigue estando entre los invertebrados marinos o acuáticos.
En conclusión, no existe un solo animal universal que resuma la pregunta, pero la respuesta más clara y útil es que muchos invertebrados no tienen lengua, especialmente medusas, estrellas de mar, corales y varios crustáceos. Si se busca un ejemplo concreto para recordar, la medusa es una de las mejores respuestas, porque carece de lengua y utiliza tentáculos para capturar presas. La clave está en entender que la lengua es una estructura típica de muchos vertebrados, mientras que el resto del reino animal utiliza soluciones muy diferentes para comer, respirar o moverse.