Cómo mejorar de Windows 7 a Windows 10 paso a paso
Actualizar desde Windows 7 a Windows 10 es un proceso relativamente sencillo que Microsoft diseñó para ser lo más transparente posible, conservando tus archivos, aplicaciones y la mayoría de la configuración. Sin embargo, es fundamental tener en cuenta que Windows 7 alcanzó su fin de soporte en enero de 2020, lo que significa que ya no recibe parches de seguridad, por lo que migrar a Windows 10 es una medida de protección esencial para tu equipo. Antes de comenzar, verifica que tu hardware cumpla con los requisitos mínimos de Windows 10: un procesador de 1 GHz o superior, 2 GB de RAM (32 bits) o 4 GB (64 bits), 20 GB de espacio libre en disco, y una tarjeta gráfica compatible con DirectX 9 o superior con controladores WDDM 1.0. La gran mayoría de equipos que ejecutan Windows 7 cumplen estos requisitos sin problema. El primer paso imprescindible es realizar una copia de seguridad completa de tus documentos, fotos, configuraciones y cualquier dato importante. Aunque el proceso de actualización está diseñado para no borrar archivos, ante cualquier fallo eléctrico o error del sistema podrías perder información. Utiliza un disco externo, la nube o ambas opciones para resguardar tus datos. A continuación, deberás descargar la Media Creation Tool desde el sitio oficial de Microsoft. Esta herramienta se obtiene accediendo a la página de descarga de Windows 10 en microsoft.com y seleccionando la opción 'Descargar herramienta de instalación'. El archivo pesa unos 600 MB y se ejecuta directamente en Windows 7. Una vez descargada la herramienta, tienes dos vías principales: actualizar este PC ahora (si tu equipo cumple los requisitos y quieres hacer la mejora inmediata) o crear un medio de instalación USB de al menos 8 GB para usarlo en el momento que prefieras o en otro equipo. Para la segunda opción, selecciona la unidad USB y deja que la herramienta descargue e instale Windows 10 en el pendrive. Si optas por la actualización directa, la Media Creation Tool iniciará setup.exe, que mostrará una ventana con las condiciones de licencia. Acepta los términos y pulsa Siguiente. En la pantalla siguiente te ofrecerá la opción de 'No necesito la clave de producto de Windows ahora' si aún no la tienes a mano, o bien pegar tu clave de licencia de Windows 10. En el paso de selección de tipo de instalación, es crucial elegir 'Mantener archivos personales y aplicaciones'. Esta opción conserva tu escritorio, documentos, carpetas y programas compatibles. Las otras opciones ('Solo conservar archivos' o 'Personalizada') implican una instalación limpia que borra el sistema anterior. Durante la instalación, el equipo se reiniciará varias veces. No apagues el ordenador ni desconectes la alimentación durante todo el proceso, que puede durar entre 20 y 45 minutos dependiendo de la velocidad de tu disco. Verás pantallas de configuración inicial donde eliges zona horaria, teclado y configuración de privacidad, similar a un primer arranque. Al finalizar, Windows 10 arrancará con tus archivos y programas intactos. Te recomiendo actualizar todos los controladores desde la web del fabricante (Intel, NVIDIA, AMD, etc.) y ejecutar Windows Update para recibir las últimas versiones de parches. También es un buen momento para revisar en Ajustes > Aplicaciones si hay algún programa legado de 32 bits que ya no sea compatible con 64 bits.
La Media Creation Tool de Microsoft permite actualizar in situ conservando archivos y aplicaciones: solo necesitas 8 GB en un USB o ejecutarla directamente.
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