Cómo Hacer Punto Vainilla a Dos Agujas Paso a Paso
El punto vainilla, también conocido como vainica, es una de las puntadas más queridas del tejido a dos agujas. Combina la extrema sencillez con un resultado visual muy atractivo, y se construye a partir de dos elementos que probablemente ya conoces: el punto santa Clara (también llamado punto musgo, punto bobo o punto de derecho) y la vainilla propiamente dicha, que se logra añadiendo varias vueltas de lana sobre la aguja cada vez que se hace la lazada para tejer el punto derecho. El resultado es una textura con relieve y calado muy bonito, versátil y fácil de memorizar.
Una de las grandes ventajas que lo hacen tan popular es que crece muy rápido. Una bufanda tejida en punto vainilla puede llevar unos 100 gramos de lana y terminarse en una sola tarde. Por eso es el punto favorito de muchas personas que empiezan a tejer, y también aparece en retos grupales de tejedoras y tejedores.
El punto se forma con dos partes totalmente diferenciadas. La primera es la base: todas las vueltas que desees se tejen en punto bobo, es decir, punto del derecho vuelta tras vuelta. La segunda parte es la vainilla, la que aporta el característico relieve calado, y se completa en solo dos vueltas específicas. En la versión más extendida, el dibujo se repite cada ocho vueltas.
Las instrucciones clásicas para tejer el punto vainilla en ocho vueltas son claras y repetitivas:
- Vueltas 1 a 6: se teje 1 punto del derecho, repitiendo de asterisco a asterisco hasta el final. Es punto bobo puro, la base lisa.
- Vuelta 7 (primera de la vainilla): se teje 1 punto del derecho y, sin sacar ese punto de la aguja izquierda, se cogen cuatro hebras y se saca el punto.
- Vuelta 8 (segunda de la vainilla): se teje 1 punto del derecho soltando las hebras acumuladas en ese punto.
El truco fundamental para que el punto quede perfecto es empezar la vainilla siempre en el mismo lado de la labor. Así resulta mucho más fácil tejer, contar las vueltas y evitar que el dibujo se descoloque o que la vainilla aparezca alternada de forma irregular. 🧶
Las vueltas de punto del derecho que forman la base pueden sustituirse por otros puntos que no sean calados, aunque en ese caso dejaría de considerarse punto vainilla en sentido estricto. Se recomienda experimentar combinando otros puntos, ya que es posible encontrar combinaciones espectaculares manteniendo la vainilla como elemento decorativo.
Para tejer este punto conviene dominar tres técnicas básicas: el punto derecho, corazón del tejido a dos agujas; el punto bobo, obtenido tejiendo todas las vueltas al derecho; y los aumentos con hebra, sobre los que se apoya la vainica. También es importante dominar el montaje de puntos, la lectura del tejido para no perderse y un cierre de puntos correcto, ya que un cierre mal hecho puede apretar los bordes y arruinar todo el trabajo previo.
El punto vainilla es adecuado para una gran variedad de labores: bufandas, cuellos, suéteres, chalecos, chales, chaquetas, cortinas, mantas y prendas de bebé. Su textura elegante, su calado ligero y su rapidez lo convierten en un clásico del muestrario de puntos a dos agujas.
Si se deja un hueco entre las vainicas, ese espacio puede aprovecharse para realizar bordados sobre el tejido, como un nudo francés, una flor rococó o una simple flor con pétalos de hilo o lana. Es un detalle que eleva cualquier prenda tejida.
La recomendación práctica es tejer la vainica sobre punto liso derecho a lo largo de la labor, ya que sobre esa base el relieve queda mejor definido y el calado se aprecia con más claridad visual.
Para quien empieza, el punto vainilla es una excelente primera pieza. Los retos grupales de tejedoras lo eligen precisamente porque no requiere patrones complejos, se memoriza rápido y el resultado sorprende por su belleza. Una tarde con lana y dos agujas basta para ver cómo aparece el calado.
La fórmula alternativa descrita en un patrón escrito comienza montando un número par de puntos. Las vueltas 1 a 4 se tejen en punto bobo, deslizando el primer punto de cada vuelta sin tejerlo. La vuelta 5 inicia deslizando el primer punto y repite: un aumento con hebra de modo especial, seguido de 1 punto del derecho. La vuelta 6 desliza el primer punto y al llegar a las dos hebras del aumento se sacan de la aguja, tejiendo 1 punto del derecho en el siguiente. El dibujo se repite de la vuelta 1 a la 6.
“Una bufanda en punto vainilla se teje con ~100g de lana y se termina en una sola tarde.”
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