Cómo hacer punto hoja con dos agujas: guía completa de montaje, patrón y variantes
El punto hoja es una de las técnicas más apreciadas del tejido a dos agujas, también llamado dos palitos o palillos, una técnica en la cual el hilo o la lana se transforman en cualquier estilo de prenda mediante puntos entrelazados unos dentro de otros. Las agujas empleadas varían en grosor y largo según lo que se vaya a tejer, y existen de metal, plástico o madera, debiendo elegir el número adecuado en función del grosor del hilo y del acabado que se desee dar a la labor. Se trata de un motivo decorativo que aporta textura, relieve y movimiento al tejido, por lo que resulta especialmente indicado para prendas que se quieren ver delicadas y profesionales.
El punto hoja se presenta en múltiples variantes: hojas caladas, hojas grandes, hojas en relieve, hojas al viento y diseños calados con nervaduras centrales. Todas comparten una misma lógica constructiva, ya que la forma de la hoja se consigue combinando puntos base (derecho y revés) con lazadas que abren huecos decorativos y con disminuciones simples, dobles y triples que afilan los extremos del dibujo. En las versiones caladas el resultado es una tela ligera y aérea, mientras que en las de relieve la hoja se percibe en alto relieve sobre una base más cerrada.
Para comenzar cualquier muestra de punto hoja a dos agujas es necesario montar un número de puntos que respete la fórmula del motivo elegido. En el patrón de hojas caladas más completo, el número de puntos debe ser múltiplo de 24 más 2 puntos de orillo, montando por ejemplo 26 puntos para una muestra (24 + 2 de orillo). En otra versión clásica el motivo es de 23 puntos de ancho, con lo que se monta un múltiplo de 23 más 2 más 2 puntos de orillo, es decir 27 puntos para una repetición.
En el patrón calado de hojas verticales el motivo ocupa 27 puntos de ancho, por lo que la fórmula de montaje es 27 multiplicado por el número de repeticiones deseadas, sin puntos de equilibrio obligatorios, aunque pueden añadirse puntos de separación a cada lado y tejerlos al revés. En el punto con hojas de diseño elegante el montaje es múltiplo de 15 puntos, al que se suman 6 puntos de equilibrio y 2 puntos de borde, y el motivo se repite cada 16 vueltas.
El montaje se realiza haciendo un nudo inicial en el extremo del hilo, tomando la aguja con la mano izquierda entre el dedo índice y el pulgar, y pasando la hebra por encima del dedo índice, por debajo del dedo medio y luego por el dedo anular, de modo que la hebra quede tensada y lista para formar cada punto. Esta preparación del hilo es la base para que las lazadas y las disminuciones salgan limpias desde la primera vuelta.
Los materiales necesarios son hilo o lana según el destino de la prenda (un hilo más fresco para una blusa de verano y una lana más abrigadora para un jersey o chompa), las agujas del número adecuado al grosor elegido, una aguja lanera para rematar, cinta métrica y tijera. Con estos elementos se puede tejer tanto una muestra de práctica como una prenda completa.
El diagrama o esquema del punto hoja se lee de abajo hacia arriba, y cada cuadro representa un punto del tejido. Los números situados a la derecha indican el número de hilera, siendo las hileras impares el lado derecho del tejido y las hileras pares el lado revés. En muchos esquemas solo se dibujan las vueltas de ida, por lo que las vueltas de retorno se tejen los puntos como se presentan y las hebras o lazadas del revés.
Los símbolos del gráfico se interpretan así:
- Línea horizontal o letra r → punto revés
- Barra vertical → punto derecho
- Círculo → lazada, que se hace pasando la hebra por encima de la aguja para crear un agujero decorativo
- Barra inclinada hacia la derecha → disminución hacia la derecha (dos puntos juntos al derecho)
- Barra inclinada hacia la izquierda → disminución hacia la izquierda (surjete o SSK)
- V → disminución doble centrada
- 3/ o 3\ → disminución triple de tres puntos juntos
En algunos diagramas aparecen cuadros rojos que son puntos que no existen, espacios que solo sirven para dar forma al dibujo de la hoja y que en la práctica no se tejen, trabajándose únicamente los cuadros blancos. Presta atención a esta convención antes de lanzarte a la primera vuelta, porque seguir un cuadro rojo como si fuera un punto real te descolocará el motivo entero.
El punto hoja es muy versátil y se emplea para tejer productos de mujer, hombre y niños, siendo adecuado para sombreros, bufandas, redecillas, cárdigans, jerséis, chalecos, blusas, sacos, mantas, vestidos, tops de verano y chales livianos. Su diseño calado aporta ligereza y un acabado delicado, mientras que las versiones en relieve dan cuerpo y textura a paneles decorativos, frontales de suéteres y detalles en prendas elegantes de punto.
“El surjete doble afila la punta de la hoja: desliza 1 punto al derecho, teje los 2 siguientes juntos al derecho y monta el deslizado por encima.”
Dato clave