Punto elástico con dos agujas: la guía definitiva para tejer bordes que estiran y recuperan
El punto elástico es esa textura acanalada, con relieve de líneas verticales, que se estira y recupera su forma gracias a la combinación de puntos derechos y revés en la misma vuelta.
Es la base de puños, cuellos, bordes de sweaters, gorros y bufandas, y dominar sus variantes da un control enorme sobre el calce de las prendas. A diferencia del punto jersey, que tiende a enrollarse en los bordes, el elástico queda plano y estable, por lo que funciona como guarda natural de cualquier pieza que necesite ajustar sin apretar.
El punto elástico se forma alternando puntos derechos y puntos revés dentro de la misma vuelta, en una secuencia fija que se repite vuelta tras vuelta. Esa alternancia hace que la tela "respire": se contrae en reposo y se estira cuando el cuerpo lo necesita. Por eso es el punto elegido para todo borde que deba sujetar.
Cuanto más angosta es la repetición (como el 1x1), más elástico y ajustado es el resultado; cuanto más ancha (2x2 o más), más textura visible y menos compresión. Esa regla simple ya te dice qué variante elegir según lo que quieras lograr en tu proyecto.
Para tejer el elástico 1x1 hace falta un número de puntos par (por ejemplo, montar 20 puntos) y agujas rectas o circulares del grosor recomendado para la lana. En la vuelta 1 se repite desde el asterisco hasta el final: *1 punto derecho, 1 punto revés*. En la vuelta 2 y siguientes se repite exactamente la misma secuencia, tejiendo derecho sobre derecho y revés sobre revés, es decir, tejiendo el punto según se ve, no según la vuelta anterior.
El truco para que el elástico 1x1 quede parejo es mirar la aguja izquierda antes de tejer cada punto: si el punto que sigue "mira" hacia vos con la hebra por delante, es revés; si se ve liso y hacia atrás, es derecho. Con la práctica se puede leer el punto sin contar.
En la misma fila se alternan derecho y revés, y en la vuelta siguiente se tejen los puntos como se presentan: el que se ve como derecho, al derecho; el que se ve como revés, al revés. Así se forman columnas rectas que comprimen y estiran, de ahí su elasticidad.
El secreto que separa un elástico prolijo y firme de uno flojo, con huecos entre las columnas, está en el manejo de la hebra. Entre un punto derecho y uno revés hay que mover el hilo: hacia atrás del tejido para tejer el derecho, y hacia adelante para tejer el revés. Si no se mueve en el lugar justo, o se deja flojo, aparecen hebras sueltas y huecos entre columnas.
La hebra debe pasar siempre entre las agujas, nunca por encima de la aguja, porque si pasa por arriba crea aumentos y huecos sin querer. Ese detalle, que parece menor, es lo que marca la diferencia entre un tejido que parece hecho a máquina y uno con aspecto casero desprolijo.
El paso a paso del elástico 1x1 es el siguiente:
- Montar un número par de puntos para que la vuelta empiece con derecho y termine con revés sin desparejar.
- Tejer 1 derecho con la hebra atrás.
- Pasar la hebra adelante entre las dos agujas (no por encima) y tejer 1 revés.
- Volver a llevar la hebra atrás entre las agujas y tejer 1 derecho, repitiendo derecho-revés hasta el final.
- Apretar al cambiar, dando un tironcito suave a la hebra al pasar de derecho a revés para que no quede flojo entre columnas.
- En la vuelta siguiente tejer como se presenta.
Ese pequeño tirón al cambiar de punto es lo que cierra los huecos y deja el elástico firme. No es un truco opcional, es parte del tejido en sí.
En el orden de aprendizaje de los puntos de dos agujas, el elástico 1x1 y el 2x2 se estudian tras el Santa Clara y el jersey, y quedan planos, sin enrollarse, a diferencia del jersey, que casi siempre lleva una guarda de elástico, arroz o Santa Clara de 4 a 6 puntos o filas. Es decir: si ya tejer Santa Clara y jersey, el elástico es el siguiente paso natural.
“Usa una aguja un número más chica solo para los bordes elásticos: el mismo grosor que el cuerpo del sweater hace que el elástico pierda firmeza.”
Dato clave