Cómo hacer el punto corredizo a crochet: guía completa con tres métodos
El punto corredizo, también llamado nudo corredizo o nudo deslizado, es la técnica que abre la puerta a cualquier proyecto de crochet. Sin él no hay cadeneta, y sin cadeneta no hay labor. Es tan fundamental que la mayoría de los patrones lo toman como punto de partida, y dominarlo marca la diferencia entre una pieza que arranca con buen pie y una que se descuaja desde la primera vuelta.
Lo que lo hace tan especial es su naturaleza ajustable: el bucle inicial crece o se encoge al tirar del hilo, adaptándose al grosor del estambre y a la aguja que uses. Esa movilidad le da nombre, porque el nudo se desliza por el gancho hasta quedar firme pero sin estrangularse. Para deshacerlo basta con jalar un extremo, así que no hay miedo a equivocarse.
Los materiales son mínimos: una bola de estambre o hilo (lana, algodón, acrílico, según lo que tejas), un ganchillo del tamaño que indica la etiqueta del ovillo, y las manos. Nada más. El hilo queda enganchado a la aguja, y el primer paso varía según el método que elijas, pero todos terminan en el mismo lugar: un bucle seguro sobre el gancho, listo para tejer.
Método 1: girar, pellizcar y jalar, el más clásico. Levantas el hilo pellizcándolo entre 15 y 20 centímetros de la punta, dejando que al caer forme una U lo que en nudos se llama seno. No hace falta medir con precisión, solo asegurarte de tener hilo suficiente para trabajar.
A continuación giras los dedos en sentido horario para que el hilo pase sobre sí mismo y forme un bucle; con medio giro el hilo se cruza solo. Expandas ese bucle metiendo dos dedos dentro, mientras la otra mano sujeta las hebras de debajo para que la forma no se deforme.
Con los dedos dentro del bucle jalas la hebra fija (la que va a la bola) y la introduces parcialmente dentro, formando otro seno; un par de centímetros bastan. Luego jalas la punta del hilo para apretar el nudo sin cerrarlo del todo, de modo que recuerde a un nudo de horca: un nudo en la parte inferior de un bucle.
Por último deslizas el ganchillo dentro del bucle y jalas ambas hebras para apretar el nudo alrededor del gancho. La belleza del nudo corredizo está en lo fácil que se aprieta o suelta del objeto que rodea, dejando el bucle perfecto para tejer la primera cadeneta.
Método 2: bucle dentro de bucle. Agarras el hilo a unos 12 centímetros de la punta formando un seno, y creas un bucle pasando la hebra fija sobre la punta, sujetando el cruce con pulgar e índice de la mano izquierda. Con la derecha agarras la hebra fija para formar un segundo seno y un segundo bucle.
Ese segundo seno se introduce por la parte posterior del primer bucle, creando un bucle dentro de otro. Jalas la punta para apretar el primer bucle alrededor del segundo, y el nudo queda más limpio y fácil de manejar. Introduces el ganchillo y jalas la hebra larga para cerrar el bucle alrededor de la aguja.
“En muchos patrones el nudo corredizo NO cuenta como primera puntada. Revisa siempre las instrucciones antes de tejer.”
Dato clave