Cómo encontrar una fuga en una piscina desmontable paso a paso
Encontrar una fuga en una piscina desmontable puede ser más sencillo de lo que parece si sigues un orden lógico. Antes de empezar, retira la piscina completamente, lava bien la superficie y sécala con cuidado para poder ver mejor las zonas húmedas. Esta primera limpieza te permitirá descartar manchas de tierra, algas o residuos que pueden confundirse con una filtración.
Una vez seca, realiza una inspección visual completa. Revisa el suelo, las paredes, la base, el anillo inflable, las uniones, los parches antiguos, las zonas donde apoya el filtro o las escaleras, y los bordes superiores. Busca marcas oscuras, reblandecimiento del material, abolladuras, costuras levantadas o puntos donde el agua haya dejado huella.
La técnica más eficaz suele ser el probador azul para piscinas, también llamado detector de fugas o tinte reactivo. Se aplica sobre la superficie seca del liner o vinilo, y si hay una fuga activa, el color reacciona formando una línea o punto visible. Es importante aplicar la piscina completamente seca y sin polvo, ya que la humedad superficial puede dar falsos positivos.
Otro método muy útil es el test de nivel. Llena la piscina hasta un nivel marcado, apaga el circuito de filtración y espera 24 a 48 horas. Si el agua baja más de lo normal, probablemente hay una fuga. Si el descenso es mínimo, puede deberse a evaporación o a fugas en el skimmer, el filtro o las conexiones.
Para localizar la zona exacta, divide la piscina en sectores y usa objetos flotantes, como una pelota pequeña, un corcho o una hoja ligera. Si el objeto se acerca de forma constante a un punto concreto del fondo o de la pared, es muy probable que esa zona esté succionando agua por una perforación.
También puedes emplear agua con colorante, aunque es menos preciso que el probador azul. Añade unas gotas de colorante cerca de la posible fuga y observa si se forma un rastro que se aleja o se concentra en un punto. En piscinas desmontables, este método funciona mejor cuando el agua está tranquila y el nivel no cambia de forma brusca.
Revisa también las conexiones del sistema de filtrado. Muchas fugas no están en la piscina, sino en el skimmer, la entrada, la salida, el filtro, las mangueras o las válvulas. Aprieta las uniones, revisa que no haya grietas y comprueba que el agua no se acumule alrededor del equipo cuando está en funcionamiento.
Si la fuga está en una zona difícil de ver, puedes usar una linterna potente o una linterna subacuática. Con la piscina llena, ilumina el fondo desde un ángulo bajo. Las burbujas pequeñas que salen de un punto pueden indicar una perforación en el liner o en la base.
Una vez localizada la fuga, sécala bien antes de repararla. Para pequeñas perforaciones, un kit de reparación con parche y pegamento específico para PVC o vinilo suele ser suficiente. Si la fuga está en una costura o en una zona grande, puede ser necesario aplicar un parche más amplio o incluso sustituir la parte afectada.
Antes de reparar, seca y limpia muy bien la zona, ya que la humedad y el polvo pueden hacer que el parche no adhiera correctamente.
Dato clave