Cómo coser hombros tejidos a dos agujas: guía completa paso a paso
Coser los hombros de una prenda tejida a dos agujas es una de las etapas finales más importantes en el montaje de un jersey, cárdigan o batido. Si lo haces bien, la costura quedará invisible y la prenda mantendrá su forma durante años. Antes de empezar, asegúrate de tener a mano una aguja de tapicería con ojo grande, hilo de coser a juego (o mejor aún, el mismo hilo con el que tejiste la prenda) y unas tijeras finas.
La técnica más utilizada y profesional es la puntada de colchón (también llamada puntada invisible o mattress stitch). Consiste en atravesar una puntada del borde del hombro izquierdo con la aguja, luego hacer un pequeño movimiento lateral y atravesar la puntada correspondiente del hombro derecho. Al apretar suavemente, ambas puntadas quedan juntas y la costura queda oculta.
Para empezar, dobla ambos hombros hacia el interior de la prenda de modo que las caras derechas (right side) queden mirándose. Fija con alfileres o clips el punto exacto donde quieres que termine la costura, normalmente a unos 2 o 3 cm del cuello. Este es tu punto de partida.
Haz un nudo pequeño en el extremo del hilo, déjalo colgando por el interior y empieza a coser desde el hombro más largo hacia el más corto si hay diferencia (típico en jerséis con mangas raglán o princesas). El primer punto lo haces atravesando la hebra exterior de una puntada del borde, no el centro, para que al dar la vuelta la costura quede limpia.
El segundo punto lo tomas en la otra pieza, en la puntada exactamente opuesta. Al tirar del hilo, verás cómo ambas puntadas se unen dejando un pequeño hueco. Si el hueco es demasiado grande, repite la puntada una vez más en cada lado antes de pasar al siguiente. Este es el secreto para que no quede ondulada.
Consejo clave: no aprietes demasiado el hilo. La costura debe quedar firme pero con una ligera elasticidad, igual que el tejido. Si la aprietas en exceso, el hombro se deformará y quedará con arrugas o tensiones visibles. Prueba a coser una tira pequeña de prueba antes de empezar con la prenda real.
Si tu prenda lleva bordes de remate (cast-on o bind-off) en los hombros, puedes coser directamente por esos bordes con una puntada de pespunte simple (whip stitch) a 2 mm del borde. Es más rápido y funciona muy bien para prendas más casuales o de punto grueso.
Una vez terminada la costura, corta el hilo dejando un exceso de 2 cm, da dos puntadas pequeñas hacia atrás para asegurar y esconde la cola del hilo con una aguja fina entre las pasadas del tejido. Nunca dejes el nudo visible en el exterior de la prenda.
Finalmente, revisa que ambos hombros queden a la misma altura. Coloca la prenda sobre una superficie plana, alinea las costuras laterales y comprueba simetría. Si un hombro queda más alto, desmonta unos centímetros y recoloca. Un buen planchado suave con vapor (nunca directo sobre el punto) ayuda a asentar la costura y dejarla perfecta.
No aprietes el hilo en exceso: la costura del hombro debe conservar la misma elasticidad que el tejido circundante.
Dato clave