Cambiar la frecuencia de actualización de tu pantalla de 60Hz a 120Hz es uno de los ajustes más efectivos para mejorar la experiencia visual, especialmente en juegos y al hacer scroll en redes sociales. Una mayor tasa de refresco significa que la imagen se actualiza más veces por segundo, reduciendo el efecto fantasma y haciendo que el movimiento sea mucho más fluido.
Antes de comenzar, asegúrate de que tu monitor, tarjeta gráfica y cables (se recomienda DisplayPort o HDMI 2.1) sean compatibles con este ajuste. Si todo el hardware lo permite, sigue estos pasos según tu sistema operativo:
En Windows: Ve a Configuración > Sistema > Pantalla > Avanzadas de pantalla. En la parte superior, selecciona tu monitor y busca la opción 'Elige una frecuencia de actualización'. Cambia el valor a 120Hz (o el máximo disponible).
En macOS: Accede a Ajustes del Sistema > Monitores. Mantén pulsada la tecla Option en tu teclado mientras seleccionas la resolución, o busca directamente 'Tasa de refresco' y elige 120Hz ProMotion si usas un MacBook con pantalla compatible.
En Android: Entra en Ajustes > Pantalla > Frecuencia de actualización. Selecciona 'Estándar' desactivado o elige directamente '120Hz'. En algunos móviles, esta opción se llama 'Movimiento fluido' o 'Alta tasa de refresco'.
En iPhone: Ve a Ajustes > Pantalla y brillo > Fluidez. Activa la opción 'ProMotion' para permitir que el dispositivo alterne entre 120Hz y frecuencias inferiores según la necesidad.
Una vez aplicado el cambio, notarás una mejora inmediata en la suavidad del movimiento. Si no ves la opción de 120Hz, revisa que tu tarjeta gráfica esté actualizada y que el cable conectado sea adecuado para esa velocidad. Disfrutar de esta fluidez extra transforma por completo la experiencia de uso diario y competitiva.