Animales que empiezan con la letra X en español
La letra X es, sin duda, una de las más esquivas del abecedario castellano cuando toca nombrar animales. No abunda al inicio de palabras comunes, y aun así esconde un abanico de especies que van desde mamíferos y aves hasta reptiles, anfibios, peces, insectos y crustáceos. La lista es corta, sí, pero extraordinariamente variada, y muchos de estos seres se conocen sobre todo por su denominación científica.
El ejemplo más célebre es, sin discusión, el xoloitzcuintle, ese perro azteca de piel desnuda que lleva miles de años caminando junto al ser humano en México. Su nombre viene del náhuatl: Xólotl, vinculado a la divinidad, e itzcuintli, que simplemente significa perro. Se le reconoce por su complexión atlética, sus orejas grandes y una piel que, en la mayoría de los ejemplares, carece de pelo, aunque hay variedades con mechones sobre la cabeza.
Lo fascinante del xolo no es solo su aspecto, sino su papel cultural. Varias civilizaciones mesoamericanas lo asociaban con la muerte y lo veneraban como guía espiritual de las almas hacia el más allá. En la mitología azteca se le considera guardián del inframundo, y ha aparecido en arte, literatura y ceremonias durante siglos. Hoy es emblema nacional mexicano, aparece en el escudo del equipo de fútbol de Tijuana y está protegido como patrimonio biocultural. Se reconocen tres tamaños: grande, mediano y toy, con una esperanza de vida de 12 a 14 años.
Un dato que sorprende: su temperatura corporal es ligeramente más alta que la de otras razas, lo que alimenta su fama tradicional de perro curativo para dolencias como el reuma. Es un compañero calmado, inteligente, sensible y enormemente leal, descendiente de ancestros silvestres de regiones áridas y boscosas mexicanas.
Un poco más al norte, en las aguas del Atlántico y el Mediterráneo, encontramos la xarda, nombre gallego y bable de la caballa (Scomber scombrus). Uno de los peces más abundantes de nuestras costas, con hasta 45 centímetros de longitud y más de 4 kilogramos, cuerpo estrecho y alargado, plateado con rayas verdes oscuras en el dorso. Es un pilar de la gastronomía marinera, muy apreciado por el sabor intenso de su carne.
En África subsahariana viven las ranas del género Xenopus, unos 29 especies de anfibios acuáticos con cuerpo aplanado, piel lisa y unas uñas en las patas traseras que usan para enterrarse. Son carnívoras: devoran invertebrados, pequeños insectos y moluscos. Su relevancia científica es enorme, utilizadas durante décadas en embriología, genética y toxicología como modelos de laboratorio. Durante años sirvieron como test de embarazo vivo, al inyectarles orina humana con hormonas gonadotropinas para inducir su ovulación.
Entre las aves marinas destaca la Xema sabini, la gaviota de Sabine o de cola hendida. Pequeña, elegante, con capucha gris, pico bicolor y alas blancas, negras y grises. Cría en la tundra ártica y migra hasta Sudamérica o el sur de África. Su vuelo ágil recuerda al de una golondrina, y se alimenta de peces en invierno y plancton en verano, siguiendo ballenas o barcos para aprovechar el alimento removido.
El género Xenops, que significa pico extraño en griego, agrupa a cuatro especies de piquivueltos sudamericanos: pájaros de apenas 12 centímetros, cuerpo rechoncho, plumaje apagado y un pico curvado hacia arriba que es su rasgo más distintivo.
Y si hablamos de seres que parecen salir de otro tiempo, los xifosuros (orden Xiphosura), popularmente llamados cangrejos herradura, son quelicerados marinos con caparazón de quitina, cola puntiaguda y sangre azul por su hemocianina. No son crustáceos: sus parientes más cercanos son los arácnidos. Se les considera fósiles vivientes porque apenas han cambiado en 400-475 millones de años, y su sangre se emplea en la industria farmacéutica para detectar endotoxinas bacterianas.
El género Xerus reúne roedores africanos parecidos a ardillas. Viven en madrigueras, son diurnos y omnívoros: comen hojas, semillas, frutas, raíces, insectos, huevos e incluso pequeños vertebrados. Xerus rutilus mide unos 20 centímetros, pesa entre 250 y 400 gramos, con pelaje marrón claro, raya blanca alrededor del ojo y mechones en la cola.
“El xoloitzcuintle tiene una temperatura corporal más alta que otras razas, lo que alimenta su fama tradicional de 'perro curativo' para el reuma. Tres tamaños: grande, mediano y toy.”
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