Guía definitiva para sembrar jengibre en tierra
El jengibre (Zingiber officinale) es una planta perenne que crece a partir de rizomas, lo que significa que no se siembran semillas, sino piezas de la raíz madre. Para iniciar el proceso en tierra abierta, es fundamental seleccionar un rizoma fresco y saludable, libre de moho y con brotes visibles. Lo ideal es dejarlo macerar en agua durante una noche para hidratarlo antes de la plantación. La preparación del suelo es crítica; el jengibre prefiere tierras ricas en materia orgánica, bien drenadas y con un pH ligeramente ácido, cercano a 6.0 o 6.5. Se recomienda añadir compost maduro o humus de lombriz al terreno para mejorar su estructura y fertilidad, asegurando que no haya encharcamientos que pudieran causar la pudrición de la raíz. Una vez preparado el hoyo, que debe tener aproximadamente 10 a 15 centímetros de profundidad, se coloca el rizoma horizontalmente con los brotes apuntando hacia arriba, cubriéndolo suavemente con tierra y compactando ligeramente para eliminar huecos de aire.
“El suelo debe tener un pH ligeramente ácido entre 6.0 y 6.5.”
Dato clave