Starlink funciona con una constelación de satélites situados en órbita baja, LEO, que no está formada por un solo satélite, sino por miles de unidades que se mueven a gran velocidad por el cielo. Esa es la clave: al estar relativamente cerca de la Tierra, la señal tarda menos en viajar que con un satélite geosincrónico, y por eso la latencia suele ser menor que la del Internet satelital tradicional. 🛰️
Otra parte importante de la tecnología de Starlink son los enlaces láser entre satélites, que permiten que los datos se trasladen de un satélite a otro sin necesidad de pasar todo el tiempo a tierra. También hay enlaces con estaciones terrestres y terminales de usuario equipadas con antenas phased array, que siguen al satélite automáticamente. 📶
Starlink combina órbita baja, miles de satélites, láseres entre satélites y antenas inteligentes para formar una red global de Internet satelital. En resumen, su tecnología principal es una constelación LEO con enlaces láser y terminales de usuario de bajo coste.