Fórmula química de la aspirina: C9H8O4
La aspirina, cuyo nombre químico es ácido acetilsalicílico, tiene la fórmula molecular C9H8O4. Esta molécula está compuesta por nueve átomos de carbono, ocho átomos de hidrógeno y cuatro átomos de oxígeno, lo que le confiere un peso molecular de aproximadamente 180,16 g/mol.
Su estructura se basa en un anillo bencénico (ciclo de seis carbonos) al que se le han unido dos grupos funcionales: un grupo carboxilo (–COOH) en la posición 1 y un grupo acetoxi (–OCOCH3) en la posición 2. Esta disposición en orto es la clave de su actividad farmacológica, ya que permite la inhibición de las enzimas ciclooxigenasas (COX-1 y COX-2), responsables de la síntesis de prostaglandinas implicadas en el dolor, la fiebre y la inflamación.
El nombre IUPAC completo del compuesto es 2-(acetoxi)benzoico, aunque en la literatura científica y farmacéutica se le conoce casi exclusivamente por su nombre común o por la abreviatura ASA (del inglés acetylsalicylic acid). Su pKa es de aproximadamente 3,5, lo que significa que en medio ácido (como el estómago) se encuentra mayoritariamente en forma no ionizada, facilitando su absorción a través de la membrana gástrica.
La síntesis industrial de la aspirina se realiza mediante la acetilación del ácido salicílico (C7H6O3) con anhídrido acético (C4H6O3) en presencia de un catalizador ácido, típicamente ácido sulfúrico o ácido fosfórico. La reacción es relativamente simple y rinde cerca del 90-95 % en condiciones de laboratorio.
| Propiedad | Valor |
|---|---|
| Fórmula molecular | C9H8O4 |
| Peso molecular | 180,16 g/mol |
| Número CAS | 50-78-2 |
| Punto de fusión | 134 – 136 °C |
| PKa | ≈ 3,5 |
| Solubilidad en agua | 3 mg/mL (25 °C) |
En cuanto a su estereoquímica, la molécula de aspirina no presenta centros quirales, por lo que no existe isomería óptica. Sin embargo, sí se le pueden identificar isómeros estructurales (orto, meta y para) en el ácido salicílico a partir del cual se sintetiza, siendo la forma orto la única con actividad antiinflamatoria relevante.
La aspirina fue introducida comercialmente por la empresa alemana Bayer en 1899, aunque el ácido salicílico ya se utilizaba desde la antigüedad en forma de corteza de sauce. La acetilación, lograda por H.C. Kolbe en 1853 y perfeccionada por O. Liebermann en 1897, permitió obtener un derivado menos irritante para la mucosa gástrica.
En la práctica clínica actual, la aspirina se administra en dosis que varían según la indicación: 75-100 mg/día como antiagregante plaquetario en cardiología, 300-600 mg como analgésico/antipirético y hasta 2-4 g/día (en formulaciones efervescentes) como antiinflamatorio, siempre bajo supervisión médica.
Es importante recordar que la aspirina está contraindicada en niños con infecciones virales (riesgo de síndrome de Reye), en pacientes con úlcera gástrica activa, en el tercer trimestre del embarazo y en personas con alergia a AINEs. Su mecanismo de acción irreversible sobre la COX hace que sus efectos antiagregantes duren toda la vida media de la plaqueta (~10 días).
Su mecanismo de acción se basa en la inhibición irreversible de las enzimas ciclooxigenasas (COX-1 y COX-2), bloqueando la síntesis de prostaglandinas.
Dato clave