Qué fórmula ayuda a subir de peso a un bebé
La preocupación por el bajo peso o la falta de ganancia ponderal en los bebés es una de las dudas más frecuentes entre madres y padres. Antes de modificar cualquier aspecto de la alimentación infantil, es imprescindible consultar con el pediatra, ya que cada niño tiene unas necesidades calóricas y proteicas distintas según su edad, peso, longitud y ritmo de crecimiento. Dicho esto, existen varias estrategias y tipos de fórmula que los especialistas recomiendan para favorecer una ganancia de peso adecuada.
Las fórmulas de alta densidad calórica son la opción más habitual cuando un pediatra detecta que el bebé no alcanza las tablas de percentiles. Estas fórmulas aportan entre 24 y 30 kcal por onza (30 ml) frente a las 20 kcal/oz de una fórmula estándar. Marcas como Similac Alimentum, Nestlé SMA ProFutura o NAN HA 2 en sus versiones enriquecidas son ejemplos comunes, aunque la elección depende del diagnóstico médico.
Otra alternativa es el uso de espesantes (como el polisacárido de espesado) que se añaden a la fórmula para alargar el tiempo de digestión y, por tanto, la sensación de saciedad junto con una mayor absorción calórica en menos volumen. Esto es especialmente útil en bebés con reflujo gastroesofágico que pierden calorías por vómitos o regurgitaciones frecuentes.
En el caso de la lactancia materna, el pediatra puede recomendar suplementar con fórmula enriquecida tras cada toma o durante las tomas intermedias. También se valora el uso de collageninas o prebióticos específicos que mejoran la absorción intestinal de grasas y proteínas, fundamentales para el aumento de masa corporal.
Es importante recordar que no se debe añadir agua, azúcar ni jarabes a la fórmula sin indicación médica, ya que puede diluir las calorías necesarias o provocar desequilibrios electrolíticos. La preparación debe seguir siempre las instrucciones del fabricante en cuanto a proporción de agua y polvo.
Además de la fórmula, el ritmo y la técnica de toma son clave. Un bebé que succiona débilmente o que se duerme al pecho sin completar la toma puede no recibir la cantidad calórica necesaria. El uso de goteadores o chupetes de flujo lento (tipo Pigeon o Dr. Brown's) puede ayudar a que el bebé ingiera un mayor volumen en menos tiempo.
En bebés a partir de los 4-6 meses, la introducción de alimentos complementarios densos en calorías (purés con aguacate, aceite de oliva virgen extra, puré de plátano, yogur natural) complementa la fórmula y acelera la ganancia de peso de forma natural y segura.
Finalmente, el pediatra puede derivar al niño a un endocrinólogo o nutricionista infantil si la falta de peso se asocia a una patología subyacente (intolerancia a la lactosa, enfermedad celíaca, hipotiroidismo congénito, etc.). En esos casos, la fórmula debe ser hipoalergénica, libre de gluten o con ácidos grasos específicos según el diagnóstico.
Nunca modificar la proporción de polvo y agua de la fórmula sin indicación médica: puede sobrecargar los riñones del bebé o diluir las calorías necesarias para el crecimiento.
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