Qué animal representa a Aries: el carnero como emblema zodiacal
El animal que representa al signo de Aries es, sin ambigüedad posible, el carnero, y más concretamente el macho de cuernos curvados conocido como ariete. No se trata de una asociación simbólica tardía ni de una lectura poética añadida por comentaristas modernos: es la esencia misma del signo. El propio nombre latino aries significa «borrego» o «ariete», y el glifo zodiacal ♈ dibuja, línea a línea, la cabeza y los cuernos de ese animal en plena embestida.
La estrella principal de la constelación, Hamal (Alfa Arietis), lleva un nombre que viene del árabe rās al-ħamal, «la cabeza del borrego». Es decir, desde la más remota antigüedad el sector celeste que ocupa Aries está poblado por un carnero, no por una abstracción geométrica ni por una figura genérica. La astronomía y la tradición astrológica occidental coinciden de forma unánime: el animal es el carnero, punto.
En el plano astrológico, Aries ocupa el primer puesto del zodíaco. Es un signo cardinal, de naturaleza diurna o masculina, regido por Marte y vinculado al elemento fuego. Su signo opuesto y complementario es Libra. Al abrir la rueda zodiacal, está ligado al liderazgo, al impulso de autoafirmación individual, a las acciones competitivas y pioneras. Se describe como valiente, fuerte, propenso a la lucha, imprudente y enérgico, y el carnero encarna exactamente ese repertorio: fuerza bruta, determinación, capacidad de mirar fijamente hacia un objetivo y arremeter contra cualquier escollo sin pensarlo dos veces.
La relación entre signo y animal es triple: lingüística, astronómica y mitológica. En latín, aries era símbolo de virilidad, liderazgo y poder generativo. Los griegos lo conocían a través del mítico carnero de vellón dorado cuya piel fue el objeto de deseo de Jasón y los argonautas, lo que convierte al animal en sinónimo de empresa heroica y aventura iniciática. El glifo se interpreta habitualmente como los cuernos del carnero, aunque a veces se ha leído como una fuente de la que brota agua hacia arriba, una lectura minoritaria que no altera la identificación zoológica.
El origen del signo como división zodiacal se sitúa hacia el 500 a. C. en Mesopotamia, durante el imperio caldeo. Ya hacia el 2200 a. C., en época acadia, se conocía el punto Vernal o punto Aries como marcador celeste del equinoccio de marzo. Al zodiaco mesopotámico de ocho constelaciones se añadieron Aries, Cáncer, Libra y Capricornio para completar las doce divisiones iguales de la «rueda de los animales», basándose en los puntos cardinales del Sol que determinan el inicio de las estaciones.
El carnero asociado a Aries ya aparece grabado en el Zodiaco de Dendera, bajorrelieve del templo de Hathor en la ciudad egipcia de Dendera, fechado alrededor del 50 a. C. En el Museo Británico se conserva una gema de jaspe verde oscuro del siglo III d. C. con un carnero saltando hacia la izquierda, la cabeza girada a la derecha y una estrella creciente de ocho puntas, bajo la palabra braxas, referencia a Abraxas. Las gemas mágicas con el carnero son extraordinariamente raras frente a las más comunes con cangrejos, escorpiones, leones y cabras.
En el mito griego del catasterismo del Carnero, recogido por Germánico en el siglo I al traducir los Fenómenos de Arato, la versión más conocida cuenta que Frixo y Hele, hijos de Atamante, rey de Tesalia, y de Néfele, son salvados de ser sacrificados gracias a un carnero con lana dorada dotado del don de la palabra. Los niños parten sobre él hacia el Ponto Euxino; Hele cae al mar y da nombre al Helesponto, y Frixo llega a la Cólquida, donde tras desollar el animal entrega la piel de oro y el carnero parte hacia las estrellas. O bien fue la propia Néfele quien puso la imagen del carnero en el cielo.
Una segunda variante del mito sitúa el origen en la campaña de Dioniso por África: el ejército queda sin agua en el desierto y aparece un carnero que guía a los soldados hasta un oasis y desaparece. Dioniso funda allí un templo a Júpiter Amón y una estatua de Zeus con patas y cuernos de carnero. Una tercera versión afirma que el carnero fue puesto en el cielo para honrar a Dioniso por haber introducido la cría de ovejas.
Los astrólogos clásicos describieron el signo con rasgos que calcan el comportamiento del ariete. Manilio afirma que Aries está bajo la tutela de Minerva, que engendra mentes ansiosas, corazones audaces y personas propensas a la acción violenta y al peligro, y que rige en el cuerpo humano la cabeza, el clamor de las trompetas y las armas. Doroteo de Sidón lo clasifica como masculino, diurno, cardinal y de fuego, indicador de destrucción rápida si se inician proyectos bajo su influencia. Ptolomeo explica que es casa de Marte y lugar de exaltación del Sol, con cualidad de calor extremo por el equinoccio de primavera, lo que provoca temperamentos coléricos.
En la astrología tropical, basada en doce divisiones de treinta grados de la eclíptica, se es de Aries al nacer aproximadamente entre el 21 de marzo y el 20 de abril, con variaciones según el huso horario. En la astrología sideral, basada en el tránsito real del Sol por las constelaciones, el periodo es aproximadamente del 13 de abril al 14 de mayo.
“Hamal, estrella alfa de la constelación, significa en árabe 'la cabeza del borrego'. El carnero habita el cielo desde la Antigüedad.”
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