El país más turístico del mundo: Francia, con España pisándole los talones
Si hablamos de volumen puro de llegadas internacionales, la respuesta es tan clara como un titular de periódico: Francia es el país más turístico del mundo. Y no es una novedad de este año, ni de este lustro. Lleva décadas en el trono, apoyándose en una combinación que resulta extremadamente difícil de replicar: patrimonio cultural desbordante, una gastronomía que es patrimonio inmaterial de la UNESCO, infraestructura de transporte de primer nivel y una posición geográfica que convierte al país en un cruce inevitable entre el norte y el sur del continente europeo.
Según los datos oficiales de ONU Turismo, Francia registró 102 millones de llegadas internacionales en 2025, lo que representa un incremento del 2 % respecto al año anterior. En ingresos turísticos, la facturación rozó los 77.500 millones de euros, un 9 % más. Son cifras que hablan solas: ningún otro país ha logrado superar la barrera de los 100 millones de visitantes en un solo año.
París explica una parte enorme de ese volumen. Es la ciudad más visitada de Europa y del mundo según varios rankings independientes, con iconos como la Torre Eiffel, el Louvre, Notre-Dame reabierta tras el incendio, y un sistema ferroviario de alta velocidad que conecta al viajero con casi todo el continente en horas. Pero reduciendo Francia a París se comete una injusticia enorme con la oferta del país.
La Costa Azul, la Provenza, el Valle del Loira, los Alpes, Burdeos, Lyon, Normandía, la Bretaña, Alsacia, Mont-Saint-Michel, Versalles, el macizo del Mont Blanc e incluso la insular Córcega, apodada "la isla de la belleza", completan un catálogo que cubre prácticamente cualquier tipo de viaje que un turista pueda buscar: playa, montaña, viñedos, historia medieval, arte, gastronomía regional, ecoturismo.
Hay un matiz geográfico que conviene tener presente. Francia tiene frontera con seis países europeos, y la mayor parte del tráfico terrestre entre el norte y el sur del continente pasa por su territorio. Una parte significativa de esas 102 millones de "llegadas internacionales" son, en realidad, tránsito: coches, autocares, trenes que cruzan de paso. Además, el país opera como hub aéreo europeo con una conectividad excepcional, y registra una proporción elevada de viajes de corta duración.
Un detalle clave para entender las cifras: ONU Turismo mide cruces de frontera, no personas únicas, ni días de estancia, ni gasto por persona. Por eso Francia gana en volumen de llegadas, pero España lidera en noches hoteleras y gasto medio por visitante. Son dos varas de medir que cuentan historias distintas.
El turismo internacional, por cierto, se recuperó plenamente de la pandemia. En 2024 viajaron unos 1.400 millones de turistas, el 99 % de los niveles previos a 2019, y en 2025 se superó ese listón con 1.520 millones de llegadas internacionales, un récord histórico con un 4 % de crecimiento sobre 2024. El sector turístico mundial alcanzó los 11,6 billones de dólares, confirmando su papel como motor económico global.
El mapa por continentes es revelador: Europa concentra 11 de los 25 países más visitados y recibió 793 millones de llegadas en 2025, un 6 % más que en 2019. Asia coloca 9 países y es donde se libra la auténtica historia de crecimiento futuro. América aporta 3 naciones y África 2. El turismo es, literalmente, la industria que mueve al mundo.
“España: 96,8 millones de turistas y 134.712 millones de euros de gasto, récord histórico con crecimiento del 3,2 %”
Dato clave