Consejos esenciales para empezar Zelda: Breath of the Wild
Lo primero que debes saber: Zelda: Breath of the Wild rompe con todos los patrones de los Zelda anteriores. No hay línea argumental obligatoria, no hay mapa completo desbloqueado ni progresión lineal. Tu única misión inicial es subir la Gran Meseta (Great Plateau), y aunque parece que el juego te empuja hacia ella, no tienes que ir directamente. De hecho, ignorar la meseta al principio es una de las mejores estrategias para aprender las mecánicas sin presión.
Antes de tocar la meseta, sal del templo inicial. En el interior ya puedes practicar con Paraglider (el ala delta que aparece al salir) y Stamina. Sal por la puerta principal, mira alrededor y observa cómo funciona el mundo abierto: puedes ir en cualquier dirección. Toca un árbol, una roca, un animal. Todo es interactuable. Esto te familiariza con el sistema de interacción sin riesgo.
Cocina antes de explorar. Al salir del templo encontrarás vegetación y animales. Recoge hierbas, setas (los hongo en los árboles) y caza o pesca. Abre el menú de cocina y haz una Super Food (combinación de 2 ingredientes) para recuperar vida o una Muscle Meal para ganar una barra de stamina temporal. Esto te salvará la vida en los primeros combates.
Gestiona tu stamina como recurso sagrado. El círculo verde (stamina) se gasta al correr, trepar, bloquear espadas y usar el Shield. Si se vacía, te quedas exhausto y te volves vulnerable. Regla de oro: nunca empieces una pelea con menos de media barra de stamina llena. Come algo antes de cada enfrentamiento serio.
La Gran Meseta es una escuela, no un examen. Al llegar arriba, encontrarás dos Santos Ritos (Trial of the Goddess / Trial of the Sword). El de la espada (Trial of the Sword) es extremadamente difícil al inicio. No lo intentes hasta tener al menos 3-4 corazones extra y buen equipo. En cambio, explora la meseta: hay santuarios, cuevas, enemigos débiles para farmear y materiales. No te sientas obligado a completar los ritos el primer día.
Los santuarios (Shrines) son tu motor de progresión. Cada santuario te da un Heart Container (más vida) o un Stamina Vessel (más aguante). Hay 120 en total. Al inicio, busca los más cercanos a tu posición (los verás como puntos dorados en el minimapa). Muchos son simples acertijos de física con Magnesis, Stasis o Cryonis. Resuelve 3-4 al día y ya tendrás una ventaja enorme.
Aprende las cuatro habilidades de Link desde el principio. En la meseta desbloquearás: Magnesis (mover metal), Stasis (congelar objetos en el tiempo), Cryonis (crear plataformas de hielo) y Recall (rebobinar un objeto). Práctalas con las estatuas que hay junto a cada pedestal. Estas habilidades abren el 80% de los santuarios y te permiten atravesar el mapa sin morir.
No mueras con miedo, muere con aprendizaje. La muerte en BotW no es un castigo, es parte del diseño. Pierdes algo de comida (o nada si la guardaste) y reapareces en el último fuego o santuario. Cada muerte te enseña: ese lobo era demasiado fuerte, esa caída rompía mi stamina, ese ataque con espada me dejaba abierto. Explorar un área difícil y morir tres veces es más eficiente que ir preparado y perder dos horas.
Personaliza tu build desde el minuto uno. Las armaduras y armas se degradan (las armas rompen). No te apegues a la espada inicial. Busca una Knight Sword o una espada de madera larga (más alcance) en los primeros santuarios. Prioriza piezas de armadura que den resistencia al fuego o hielo según la zona donde explordes, y complementa con comida que dé ese mismo bonus. Un Link con 15 corazones y armadura de madera es más viable que uno con 20 corazones y armadura que se rompe en el primer golpe.
Cada santuario resuelto te da 1 Heart Container o 1 Stamina Vessel. Con solo 10 santuarios ya tienes una ventaja enorme sobre el Link inicial.
Dato clave