Punto bobo con agujas circulares: la guía definitiva
El punto bobo, también llamado punto musgo o punto santa clara, y en inglés garter stitch, es el patrón de tejido más sencillo que existe. Su nombre nace de las ligas (garters) que se tejían en la Inglaterra medieval, y su belleza está en una simplicidad absoluta: solo necesitas dominar un único movimiento, el punto derecho, y repetirlo vuelta tras vuelta. Es el primer patrón que aprende cualquier principiante, pero también lo usan tejedores con décadas de experiencia por sus propiedades únicas.
La textura que obtienes es idéntica por ambos lados, con ondas horizontales o crestas de canalé en ambas caras. No hay un lado «bueno» y otro «malo». El tejido queda grueso, con relieve, esponjoso, y es totalmente reversible. La superficie es elástica en la dirección de la altura, de las vueltas, no en la dirección de las columnas, y resulta más gruesa y cálida que el punto jersey con el mismo hilo, porque las vueltas de puntos derecho y revés se apilan creando una doble capa.
Una de las grandes ventajas del punto bobo es que no se enrolla en los bordes, algo que sí ocurre con el punto jersey. Esto lo hace perfecto para bufandas, mantas, chales, ribetes y bordes, sin necesidad de patrones de borde especiales. Varias vueltas de punto bobo al principio y al final de una prenda en punto jersey evitan que se enrollen los bordes, un problema típico en suéteres, chalecos y mantas. También se emplea en agarraderas, posavasos, mantas para bebé y rayas combinadas con punto jersey para crear contraste visual y táctil.
Con agujas rectas el punto bobo es muy simple: tejes cada punto de cada vuelta del derecho (o todas del revés), giras la labor y repites. Cada dos vueltas de punto derecho forman una cresta característica. Sin embargo, con agujas circulares la técnica cambia, y aquí está la paradoja del punto bobo: con rectas es más simple, solo del derecho, con circulares es algo más complejo porque hay que alternar.
| Vuelta | Acción | Resultado |
|---|---|---|
| Vuelta 1 | Todos los puntos del derecho | Primera cresta visible |
| Vuelta 2 | Todos los puntos del revés | Segunda cresta, textura bobo completa |
| Repetir | Alternar derecho / revés | Crestas continuas en redondo |
Para tejer punto bobo con agujas circulares hay que tejer una vuelta del derecho y una vuelta del revés, y repetir estas dos vueltas todo el tiempo. Como el trabajo en circular no se gira, hay que compensar con la vuelta del revés para que la textura del punto bobo aparezca en el lado derecho. El punto liso o jersey en círculo se forma solo con vueltas del derecho, pero para el punto bobo es imprescindible tejer algunas vueltas del revés, ya que en tejido continuo en espiral no se gira la labor y por tanto no puedes repetir siempre el punto derecho si quieres la textura de crestas.
El proceso de montaje es el mismo que en cualquier labor: haces un nudo corredizo y lo colocas en una de las agujas, y luego montas los puntos con el método simple o long tail cast on. Para practicar con agujas circulares puedes montar entre 20 y 30 puntos. Para una bufanda se suelen montar unos 35 puntos con agujas de 6 mm y lana gruesa.
Para tejer el punto derecho, con los puntos montados en la aguja izquierda, insertas la aguja derecha por la parte delantera del primer punto de izquierda a derecha, pasas la hebra por detrás de la aguja derecha, la enganchas con la punta y la sacas a través del punto, deslizando después el punto original de la aguja izquierda. En la vuelta de revés haces la operación inversa, entrando por delante del punto y enrollando la hebra para sacarla hacia atrás.
Mantener la tensión uniforme es el secreto que marca la diferencia: los puntos no deben quedar ni demasiado apretados, lo que dificultaría insertar la aguja, ni demasiado flojos, lo que dejaría el tejido desigual. Si la tela queda muy apretada o muy suelta, cambia el tamaño de las agujas para ajustar la tensión. Con la práctica, tus manos encuentran el ritmo adecuado de forma natural.
Al tejer en circular conviene prestar atención al inicio de la vuelta para que la labor no quede torcida y los puntos formen un círculo perfecto, y también al rematar el último punto del espiral al cerrar, para evitar el desnivel o escalón característico del tejido en redondo. Estos detalles son la principal diferencia práctica respecto al tejido con dos agujas rectas.
El punto bobo consume más vueltas para la misma longitud que el punto jersey, y utiliza aproximadamente un 10-15% más de lana que el punto jersey para la misma superficie, ya que las crestas comprimen el tejido verticalmente. Tenlo en cuenta al calcular cuántos ovillos necesitas en proyectos largos como bufandas.
Para cerrar los puntos tejes dos puntos, pasas el primero por encima del segundo con la aguja izquierda, tejes otro punto y repites la operación hasta que solo queda uno. Cortas la hebra dejando unos 15 cm y la pasas por el último punto para asegurar. Si al cerrar queda un borde demasiado apretado, utiliza una aguja un número mayor para la última vuelta, de modo que el remate quede elástico y profesional.
“El punto bobo consume un 10-15% más de lana que el punto jersey para la misma superficie. Calcula con margen.”
Dato clave