Cómo hacer ketchup casero: La receta perfecta
El ketchup casero es una alternativa superior a las versiones comerciales, ya que permite controlar la cantidad de azúcar y evita los aditivos innecesarios. Para comenzar, necesitas seleccionar tomates maduros y jugosos, preferiblemente variedad Roma o San Marzano, que tienen menos agua y más pulpa.
Lava los tomates con cuidado y córtalos en trozos no muy pequeños. Colócalos en una olla grande a fuego medio junto con cebolla picada, ajo machacado y un chorrito de aceite de oliva. Deja que cocinen hasta que la cebolla esté transparente y comience a soltar su jugo. Este proceso inicial concentra los sabores básicos antes de pasar a la cocción lenta.
Añade el vinagre de sidra o de manzana, que aportará ese toque ácido característico, junto con la sal marina, el azúcar (puede ser moreno o caña para dar profundidad) y las especias. Las mezclas clásicas incluyen pimienta negra recién molida, jengibre rallado, clavo molido y una pizca de comino. Remueve todo bien y deja que la mezcla hierva a fuego lento durante al menos 45 minutos, removiendo ocasionalmente para evitar que se pegue al fondo.
“El vinagre de sidra aporta un equilibrio ácido ideal sin agredir el paladar.”
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