Antes de empezar, es fundamental cerrar el suministro de agua. La llave general suele estar cerca del contador o en el sótano, pero a menudo hay llaves individuales bajo la bañera o detrás de ella.
Una vez cerrada el agua, abre el grifo para vaciar el circuito y aliviar la presión. Coloca toallas debajo de las conexiones para absorber cualquier residuo de agua. Es el momento de reunir tus herramientas: llave inglesa, llaves ajustables (de 10 a 30 mm), cinta teflón o hilo de estanquidad, desengrasante y un cubo pequeño.
El primer paso es retirar el grifo viejo. Si es de tipo monomando (una sola maneta), gira la palanca para ver la rosca interior. A veces hay una tapa decorativa que debes quitar con una llave plana fina. Después, desatorna el cuerpo del grifo en sentido contrario a las agujas del reloj. Si está muy duro, usa un poco de quitagrasa y espera unos minutos.
Instalación del nuevo grifo. Antes de instalarlo, limpia bien las roscas de la tubería con lija fina para eliminar residuos de teflón viejo o óxido. Enrosca el nuevo grifo a mano para evitar forzar la rosca y luego aprieta con una llave inglesa, pero sin exagerar para no rajear la cerámica o el material del grifo.
Conecta las mangueras de entrada de agua fría y caliente (o los racords si es un sistema fijo) asegurándote de que estén bien selladas. Vuelve a abrir la llave general lentamente y revisa todas las conexiones con un paño húmedo para detectar fugas inmediatamente.
Un consejo profesional: usa cinta teflón en las roscas metálicas si el fabricante lo recomienda, aunque muchos grifos modernos de plástico o cerámica tienen juntas de goma que ya sellan solas. Si tu bañera es de acrílico, ten cuidado al apoyar los objetos sobre ella para no rayarla durante la manipulación.
Cambiar el grifo de la bañera es una tarea de bricolaje accesible si se siguen los pasos con calma y las herramientas adecuadas. La clave está en la preparación, cerrar bien el agua y revisar las fugas tras la instalación. Si encuentras tuberías muy viejas o corroídas, quizás sea mejor llamar a un fontanero profesional para evitar daños mayores.