Cambiar el apellido en España es un derecho reconocido por la legislación española, aunque su desarrollo depende de si se trata de una rectificación (por error o omisión) o de un cambio voluntario. Desde la reforma del Código Civil de 2022, cualquier persona mayor de edad puede solicitar el cambio voluntario de nombre y/o apellidos mediante una escritura pública ante notario. Este proceso es relativamente ágil comparado con los trámites judiciales anteriores.
Por otro lado, la rectificación se aplica cuando hay un error material en el Registro Civil (mal escrito o omisión) y puede tramitarse directamente ante el registro correspondiente sin necesidad de juicio, siempre que no altere la identidad personal. Es crucial distinguir entre ambos conceptos para elegir la vía correcta.
El proceso más común hoy en día es el cambio voluntario. Debes acudir a cualquier notaría y firmar una escritura pública donde conste tu voluntad de cambiar los apellidos. Una vez otorgada, el notario enviará la copia autorizada al Registro Civil correspondiente. El registro actualizará tus datos y emitirá nuevas partidas de nacimiento o matrimonio según proceda.
Los costes incluyen las tasas notariales (que varían entre 150 y 300 euros aproximadamente) y los derechos registrales. Es importante tener en cuenta que, aunque el cambio es voluntario, puede haber restricciones si se pretende causar perjuicio a terceros o si hay una sentencia judicial previa al respecto. Además, no existe un límite estricto de veces para cambiarlo, pero cada cambio conlleva costes y plazos administrativos.
En conclusión, cambiar el apellido en España es un proceso administrativo accesible para la mayoría de los ciudadanos gracias a las reformas legislativas recientes. La clave reside en determinar si se busca una simple corrección de errores o un cambio estético/voluntario, ya que la vía procesal y los costes difieren. Te recomendamos guardar todas las copias de la escritura pública y las nuevas partidas registradas para futuras gestiones bancarias o laborales.