Tecnologías y métodos para eliminar cálculos renales
Existen varias técnicas para tratar los cálculos renales según el tamaño, la localización, el dolor, la función renal y el tipo de piedra. La litotricia extracorpórea por ondas de choque es la más frecuente en cálculos pequeños, ya que rompe la piedra desde el exterior sin cirugía. La ureteroscopia láser permite avanzar por la vía urinaria, localizar el cálculo y fraccionarlo con láser, algo muy útil en cálculos del uréter o riñón. Cuando el cálculo es grande o de difícil acceso, se recurre a la nefrolitotomía percutánea, que abre un pequeño acceso al riñón para fragmentar y extraer la piedra. También hay técnicas de extracción de fragmentos con dispositivos intracrurales, stents y catéteres de drenaje para proteger la vía urinaria y facilitar la eliminación.
Es importante destacar que no todas las piedras se tratan igual. Algunas se pueden observar si son pequeñas y no causan síntomas, mientras que otras requieren actuación urgente por obstrucción, infección o pérdida de función renal. La elección del procedimiento depende del análisis de imagen, del tamaño del cálculo, del grado de hidronefrosis, de la anatomía del paciente y del historial previo.
La ureteroscopia láser y la nefrolitotomía percutánea son opciones mínimamente invasivas más avanzadas.
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