Qué ordenador All in One comprar: guía completa de compra
Un ordenador todo en uno (All in One, AIO) integra procesador, memoria, almacenamiento, gráfica, cámara, altavoces y conectividad dentro del propio monitor. Solo ves una pantalla elegante sobre el escritorio, y como mucho un teclado y un ratón. Nada de torres separadas, nada de marañas de cables. Se coloca, se enchufa y está listo en minutos. Es la opción ideal para quien quiere un escritorio limpio, minimalista y con mínimo impacto visual.
La primera gran ventaja es el espacio. Un monitor de buenas dimensiones ocupa una fracción del sitio que exige una torre clásica. Perfecto para apartamentos pequeños, escritorios reducidos, recepciones de cara al público o mesas del salón. Su estructura delgada y fina resulta visualmente agradable, y pese a concentrar todo el hardware, hay modelos que pesan menos de cinco kilos.
La segunda ventaja es la ergonomía frente al portátil. Quien pasa ocho horas ante la pantalla de un portátil sufre una diagonal corta, postura forzada y sobrecalentamiento constante. El AIO ofrece una pantalla grande, mejor postura y un entorno confortable para trabajar o estudiar muchas horas, sin batería que vigilar. Es un respiro permanente frente a la ansiedad de la carga.
Frente al portátil, además, resulta más barato por prestaciones equivalentes y permite elegir teclado y ratón a tu gusto, algo imposible en un portátil soldado al chasis. Frente a la torre, en cambio, presenta limitaciones claras: la refrigeración restringe los componentes, las posibilidades de ampliación son muy escasas y buena parte del hardware interior es inalcanzable o está soldado. Actualizarlo resulta difícil, caro y a veces anula la garantía.
Por eso la regla de oro es comprar pensando en el presente y el futuro cercano. El uso habitual es ofimática, navegación, videollamadas, visualización de contenidos y tareas familiares. Son estupendos para trabajar y estudiar, pero no para jugar, y solo las configuraciones más ambiciosas permiten editar imagen y vídeo con solvencia.
Especificaciones mínimas a exigir:
- Procesador: un Intel Core i3 undécima generación o AMD Ryzen 3 serie 5000 como punto de partida para ofimática. Para uso general y multitarea, Core i5 o Ryzen 5. Para diseño gráfico, edición de vídeo o programación, Core i7 o Ryzen 7. Nunca Celeron ni Pentium.
- RAM: 8 GB es el mínimo aceptable; 16 GB la cifra recomendada en Windows; 32 GB para uso profesional.
- Almacenamiento: 256 GB para uso básico, 512 GB lo recomendado, 1 TB lo ideal. Unidad NVMe PCIe 3.0 o superior. El SSD es obligatorio, descarta cualquier disco mecánico (HDD).
- Pantalla: mínimo 23 pulgadas Full HD. Por debajo de 24, QHD si es posible; por encima, QHD o 4K UHD. Panel IPS con buen brillo.
- Conectividad: USB-C, HDMI, Ethernet, WiFi 6 o superior, Bluetooth actualizado. Revisa webcam y altavoces integrados.
Sobre el sistema operativo, la elección depende del presupuesto y la costumbre. No tiene sentido pasarse a Mac si manejas Windows con soltura. La diferencia práctica relevante es la pantalla táctil: los Mac no la aceptan. Si la quieres, la opción es Windows. Es excelente si piensas mover el equipo de sitio, innecesaria para un equipo estático.
“8 GB de RAM es el mínimo aceptable en 2026, no el estándar ideal. 16 GB es la cifra recomendada en equipos con Windows.”
Dato clave