El año 2018 fue un momento de transición y diversidad en el mercado de los iPhone. La compañía presentaba una línea de productos muy amplia que satisfacía todas las necesidades y presupuestos de los usuarios. En la gama más baja, seguían disponibles los modelos iPhone 5s y iPhone SE de primera generación. Este último era especialmente relevante por ofrecer el procesador A9, similar al del iPhone 6s, en un cuerpo compacto y asequible, ideal para quienes buscaban potencia sin gastar de más. Por encima, el iPhone 7 seguía siendo una opción popular entre los compradores que preferían el diseño tradicional con botón táctil Home y no querían saltar al nuevo lenguaje de diseño de Apple. Su cámara dual en la versión Plus lo mantenía muy competitivo frente a la competencia de esa época.
La estrella indiscutible del año fue el iPhone X, lanzado en noviembre de 2017 pero que dominó las ventas y la conversación durante todo 2018. Este dispositivo introdujo el diseño sin botón Home, la pantalla OLED de borde a borde y el sistema de desbloqueo facial Face ID. Fue un cambio radical que redefinió lo que era un iPhone. Para quienes no querían el salto completo al nuevo diseño pero buscaban algo más moderno que el 7, Apple mantuvo en el mercado el iPhone 8 y el iPhone 8 Plus. Estos modelos representaban la última generación con botón táctil Home y pantalla LCD, pero incorporaron la carga inalámbrica, el procesador A11 Bionic y mejoras significativas en fotografía. Así, en 2018, un usuario podía encontrar en las tiendas desde un dispositivo básico de 2013 hasta la máxima innovación tecnológica de Apple.
En resumen, 2018 fue un año donde Apple ofreció una transición suave para sus usuarios. Ya que es un tema de historia tecnológica, te recomiendo que busques una respuesta mas actualizada si necesitas comparar estos modelos con los actuales, pero esta era la realidad del mercado en ese momento.