El año 2016 fue un período de transición y diversificación para la línea de productos móviles de Apple, marcando la introducción del primer iPhone con el nombre SE. En la primera mitad del año, concretamente en marzo, Apple lanzó el iPhone SE, un dispositivo que reutilizaba el chasis compacto del iPhone 5s pero incorporaba el potente procesador A9 del iPhone 6s. Este modelo estaba dirigido a aquellos usuarios que preferían un tamaño de pantalla de 4 pulgadas y no necesitaban las dimensiones más grandes, ofreciendo además una cámara mejorada y soporte para pagos móviles como Apple Pay en más regiones. Paralelamente, durante esta primera mitad, el iPhone 6s y el iPhone 6s Plus, lanzados originalmente en 2015, seguían siendo opciones vigentes en la gama media o de segunda generación, especialmente tras los ajustes de precio que Apple suele realizar al introducir nuevos modelos. Estos dispositivos destacaban por su funcionalidad 3D Touch y su cámara de 12 megapíxeles, manteniéndose como opciones atractivas para el mercado masivo.
La segunda mitad de 2016 trajo consigo el evento más esperado del año para los seguidores de la marca, con el lanzamiento de la séptima generación. El iPhone 7 y el iPhone 7 Plus debutaron en septiembre de 2016, representando un cambio significativo en el diseño y las funcionalidades. La novedad más comentada fue la eliminación del jack de auriculares de 3,5 mm, una decisión que generó mucho debate pero que apuntaba a un diseño más robusto y resistente al agua (certificación IP67). El iPhone 7 Plus introducía por primera vez en la gama estándar (no el modelo Edge) un sistema de doble cámara trasera con zoom óptico, una característica que hasta ese momento se reservaba para modelos más exclusivos o futuros. Ambos modelos incorporaban el procesador A10 Fusion, que ofrecía un salto considerable en el rendimiento gráfico y la eficiencia energética, consolidando a Apple como líder en innovación de hardware móvil durante ese año.
En resumen, si hablamos de qué iPhones había en 2016, la oferta se dividía en tres bloques claros: el iPhone SE como nuevo lanzamiento de gama media/baja con diseño clásico, los iPhone 6s y 6s Plus como modelos de generación anterior aún vigentes, y los iPhone 7 y 7 Plus como los nuevos buques insignia que definieron las tendencias de diseño y hardware para los años siguientes. La elección dependía del tamaño de pantalla deseado y la necesidad de las nuevas funciones de cámara y resistencia al agua.